
- Hay personas que, con su empeño, logran transformar el dolor colectivo en un acto de amor y memoria. Benito Pascual es una de ellas. Él es el alma mater de un homenaje que ya se ha convertido en imprescindible: el recital “Poetas y músicos por la Sierra de la Culebra”, cuya segunda edición se celebró ayer en un Edificio del Reloj lleno hasta la bandera, donde el público no solo aplaudió versos y canciones, sino que compartió un sentimiento común: el de no olvidar nunca.

El acto comenzó con unas palabras de la concejala de Cultura, Francisca Gutiérrez del Río, quien agradeció la numerosa asistencia y recordó la importancia de mantener viva la memoria de aquella tragedia que marcó para siempre a Tábara y su comarca. Pero fue cuando Benito Pascual tomó la palabra cuando el silencio se hizo aún más profundo. Con la serenidad y la emoción de quien habla desde el corazón, evocó a los cuatro hombres cuyas vidas se apagaron en el incendio de Losacio, el peor registrado en España desde que hay constancia:
- Daniel Gullón Vara, brigadista de 62 años.
- Victoriano del Río, pastor de Escober de Tábara, alcanzado por las llamas en Ferreruela.
- Eugenio Ratón, vecino de Sesnández, que no sobrevivió a las graves quemaduras.
- Ángel Martín Ballestero, el héroe que, con su tractor, intentó frenar el fuego para salvar casas, tierras y la gasolinera de Tábara, y cuya vida se apagó tras semanas de lucha.
Benito los nombró uno a uno, con la misma delicadeza con la que se acarician recuerdos queridos.
El impulso de una memoria viva

La iniciativa de Pascual no nació de la casualidad. Su vínculo con la Sierra de la Culebra es profundo y antiguo. La conoció en su juventud, cuando trabajaba en los campamentos de San Pedro de las Herrerías, y más tarde en el Centro de Educación Ambiental de Villardeciervos, donde dedicó once años a transmitir el amor por este tesoro natural. Cuando el fuego arrasó la sierra en el verano de 2022 –primero en Ferreras de Arriba y Sarracín de Aliste, y después en Losacio–, Benito sintió la necesidad de actuar. No desde la rabia, sino desde el respeto y la cultura.
Así nació este recital poético-musical, organizado junto con el Ayuntamiento de Tábara, como un acto de recuerdo, denuncia y esperanza. Ayer, en su segunda edición, 19 poetas y músicos de Zamora, Valladolid, León y Salamanca participaron para rendir homenaje a la sierra herida y a quienes la defendieron con su vida.
Entre los poetas estuvieron Esther Ferreira, Tomás de la Chealse, Soledad González, Marcelo Alcalá, Francisco Soto, Pilar Antón, Julio Marinas, Javier Martín, Laura Pineño, Paula Vázquez, Concha Pelayo, Inés Sastre, Julio Fer, Clementina y Rocío Redondo; y entre los músicos, José Ferrero, Luis Ramos, Fernando Maés y Elías Foc pusieron notas a un evento cargado de emoción.
El fuego que no se apaga
El incendio de Losacio, que se inició el 17 de julio de 2022 en plena tormenta seca, dejó tras de sí 35.960 hectáreas arrasadas, afectando a 52 localidades. Sumado al de Ferreras, que comenzó apenas un mes antes, el verano de 2022 marcó un antes y un después en la historia reciente de Castilla y León.
Pero hay fuegos que no destruyen, sino que iluminan. Y el que encendió Benito Pascual con su iniciativa es uno de ellos: una llama de memoria, cultura y amor por la tierra que sigue ardiendo cada verano en Tábara, para recordar que la Sierra de la Culebra no está sola y que sus héroes nunca serán olvidados.







































































