• El trimestre septiembre-octubre-noviembre se cierra con temperaturas por encima de lo normal y un déficit de precipitaciones cercano al 19%, aunque noviembre fue húmedo y el año hidrológico concluye con balance normal.

El otoño de 2025 en Castilla y León se ha caracterizado, en términos generales, por unas temperaturas más altas de lo habitual y una notable escasez de precipitaciones. Según el balance climatológico del trimestre septiembre-octubre-noviembre, el período ha sido calificado como cálido, con un comportamiento desigual tanto en temperaturas como en lluvias a lo largo de los tres meses.

De forma mensual, septiembre fue extremadamente cálido, octubre muy cálido y noviembre se situó dentro de valores normales. La temperatura media del trimestre presentó una anomalía positiva de 0,8 ºC respecto al periodo de referencia 1991-2020, siendo el otoño muy cálido en amplias zonas del noreste y suroeste de la comunidad. Las temperaturas diurnas fueron especialmente elevadas, con una anomalía de +1,4 ºC, mientras que las nocturnas se mantuvieron en valores normales, aunque también con una ligera desviación positiva.

Durante este otoño se registraron, de media, 21 días con temperaturas máximas iguales o superiores a 25 ºC, más del doble que en el otoño anterior y por encima del promedio climatológico. El valor más extremo se alcanzó el 18 de septiembre en Candeleda (Ávila), donde se registraron 39,3 ºC, mientras que la temperatura mínima más baja se produjo el 22 de noviembre en Cuéllar (Segovia), con -9,5 ºC.

En cuanto a las precipitaciones, el balance general del trimestre ha sido seco, con un déficit cercano al 19 % respecto a la media. Septiembre y octubre fueron muy secos, mientras que noviembre tuvo un carácter húmedo, lo que suavizó parcialmente el balance final. La precipitación media se situó en 153,4 l/m², claramente por debajo de los valores del mismo periodo del año anterior.

El carácter seco fue más acusado en el centro y este de Castilla y León y en el norte de León, llegando a calificarse como muy seco en zonas de Burgos y Soria. Por el contrario, parte de Salamanca registró un otoño húmedo. Destaca especialmente la precipitación del 13 de noviembre en La Covatilla (Salamanca), con 171,4 l/m², así como la intensa lluvia registrada en Valladolid el 19 de septiembre, con una intensidad máxima de 68,4 l/m² por hora.

Las rachas de viento fuerte fueron poco frecuentes, salvo episodios concretos asociados a las borrascas Benjamín y Claudia. La racha más intensa se registró en la estación de esquí de La Pinilla (Segovia), con 138 km/h el 13 de noviembre.

Por último, en lo relativo al año hidrológico (octubre 2024-septiembre 2025), el balance finaliza con un carácter normal, con un ligero superávit pluviométrico cercano al 2 %, lo que contrasta con el comportamiento seco del pasado otoño y ofrece un escenario algo más equilibrado en el conjunto anual.

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