- El Grupo Parlamentario de Unión del Pueblo Leonés (UPL) expresó ayer su “profunda decepción” ante la retirada de la reforma de la Ley de Violencia de Género de Castilla y León, una norma que lleva quince años vigente y que, según los leonesistas, “se ha quedado claramente obsoleta” por la aparición de nuevas formas de violencia y por los cambios sociales y tecnológicos de la última década y media.

Desde UPL consideran que el Partido Popular “ha tenido pocas ganas de actualizar la ley”, señalando que el proceso se ha dilatado más de lo necesario: el proyecto fue registrado en enero por el Consejo de Gobierno, pero no llegó a la fase de ponencia hasta septiembre, cuando —según denuncian— “ya era evidente que no habría tiempo para tramitarlo con garantías”.
A esa falta de ritmo legislativo, los leonesistas suman el peso que Vox ejerce como “socio preferente” del PP en el Ejecutivo autonómico. Según señalan, esta influencia habría frenado la voluntad de impulsar una nueva ley más completa y ajustada a la realidad actual, al tiempo que recuerdan que el proyecto popular, aun siendo una actualización, “era menos garantista que la norma vigente de 2010”.
37 enmiendas para ampliar la protección a las víctimas
Durante los meses de trabajo previo, UPL registró 37 enmiendas con el objetivo de reforzar el texto:
- incorporar la violencia digital, vicaria, de segundo orden, institucional, política y educativa;
- mejorar los recursos de atención, desde casas de acogida hasta protocolos de actuación;
- crear centros de crisis, al menos uno por provincia;
- y ampliar las prestaciones a las que deben tener acceso todas las víctimas.
Pese a ello, ninguna de estas propuestas obtuvo el apoyo del PP durante la fase de ponencia. Finalmente, los populares retiraron el proyecto antes de que pudiera llegar al pleno de las Cortes, lo que UPL califica como un “fracaso legislativo”.
Alicia Gallego, secretaria general de UPL, lamentó la “falta de diálogo” del Partido Popular y la ausencia de un consenso que permita avanzar en una ley “esencial para la protección de las mujeres”.
El órdago del PSOE y el bloqueo final
El grupo leonesista también criticó el “órdago” del PSOE, que condicionó su apoyo a que se aceptaran todas sus enmiendas. A juicio de UPL, esta postura llevó el texto a un callejón sin salida, unido al anuncio de Vox de que rechazaría la ley al negar la existencia de la violencia de género.
Todo ello habría servido como “excusa perfecta”, señalan, para que el PP frenara el debate y evitara que la reforma llegara al pleno.
A pesar del desenlace, UPL reafirma su compromiso con una legislación moderna y eficaz que permita combatir todas las formas de violencia contra las mujeres tanto en León como en Castilla.
Una reflexión desde la comarca: cuando la política queda lejos y la vida es aquí
Este nuevo desencuentro político en Valladolid vuelve a alejar a la ciudadanía de un tema tan sensible como urgente. Mientras los grandes partidos se enzarzan en estrategias, en nuestros pueblos la realidad es mucho más directa: los recursos de apoyo son limitados, las distancias pesan y las víctimas necesitan respuestas tangibles.
Porque mientras la política autonómica decide si avanza o no en la protección de las mujeres, en nuestros pueblos seguimos construyendo, desde lo local, espacios más seguros, más vivos y más unidos.




















