- La Sierra de la Culebra sigue ardiendo, aunque ya no haya llamas. Las cicatrices del fuego que en 2022 arrasó más de 25.000 hectáreas de uno de los entornos naturales más valiosos de Zamora siguen abiertas, no solo en la tierra calcinada, sino en el alma de sus habitantes. Un dolor que no se olvida, pero que encuentra consuelo en la palabra y en la música. El próximo sábado 19 de julio a las 19:00 horas, el Edificio del Reloj de Tábara acoge la segunda edición del recital “Poetas y Músicos por la Sierra de la Culebra”, un acto cargado de emoción y memoria.

Organizado por el Ayuntamiento de Tábara y la Asociación Poetiza, este encuentro reunirá a 15 poetas y 4 músicos que, con sus versos y melodías, pondrán voz al duelo, a la esperanza y a la resistencia de toda una comarca que no se resigna al olvido. La entrada será libre, y lo que se vivirá allí será mucho más que un recital: será un homenaje profundo y sentido a quienes perdieron la vida, a quienes lo perdieron todo, y a quienes aún luchan por reverdecer la esperanza en un paisaje marcado por la tragedia.
La llama que no se apaga
El incendio de la Sierra de la Culebra no solo se llevó montes y fauna, se llevó también un modo de vida, una identidad profundamente ligada al territorio. Cada árbol quemado fue una memoria, una historia, una raíz que unía a las gentes con su tierra. Aquella pesadilla, que convirtió el cielo de Zamora en un lienzo de humo y desolación, dejó un futuro incierto que aún se trata de reconstruir día a día.
Por eso, este recital no es solo arte, es acto de justicia poética. Porque donde el fuego arrasó, ahora florece la palabra. Porque en el silencio de los montes, los poetas susurran resistencia. Porque los músicos, con cada acorde, devuelven vida al paisaje herido.
Un canto a la dignidad rural
La Sierra de la Culebra es emblema de muchas cosas: de la belleza salvaje, de la biodiversidad, del turismo rural, pero también del abandono institucional, de la falta de recursos, de una España interior que, en muchas ocasiones, solo es noticia cuando arde.
Sin embargo, eventos como “Poetas y Músicos por la Sierra de la Culebra” demuestran que la cultura puede ser antorcha de memoria y escudo contra el olvido. Es una cita con el alma de un pueblo que no se resigna a ver morir sus raíces. Es una llamada a la solidaridad, a la empatía, y al compromiso con el medio rural.
Tábara: cuna de versos y resistencia
Tábara, municipio que también sufrió el impacto directo del incendio, vuelve a erigirse como faro cultural de la comarca. El Edificio del Reloj, testigo del dolor y de la esperanza, acogerá este homenaje donde la emoción estará a flor de piel.
Desde aquí, una invitación sincera: acudamos, escuchemos, acompañemos. Que la poesía sea rezo laico, que la música abrace a quienes lloraron, que el arte sirva para sanar. Porque la Sierra de la Culebra no está sola. Porque sus gentes merecen no solo justicia, sino también consuelo, apoyo y presencia.
El 19 de julio, en Tábara, la palabra volverá a ser semilla. Que brote la esperanza.




















