• COAG, UPA y ASAJA han convocado una manifestación en Tábara el viernes día 26 de agosto, cuyo inicio será en el pabellón de deportes de dicha localidad a las 11:45 de la mañana
lety concentracion 31

Miles de hectáreas calcinadas por el fuego y la mitad de la provincia de Zamora, ha quedado como un solar, a causa de los incendios que han asolado esta tierra, que se desangraba por el abandono al que históricamente ha sido llevada por quienes tenían el compromiso de dinamizarla.

Ya no podemos hacer nada para revertir la situación que teníamos hace unos meses, las causas que han provocado este desastre natural, humano, económico y social, son de todos conocidas, la mayor parte de esta población cuenta con su propia opinión sobre porque ha ocurrido esta tragedia y la mayoría, coinciden cuando señalan con el dedo la dirección donde se encuentran los responsables.

La naturaleza, que siempre se ha mostrado sabía para poder recuperarse de los desastres a los que en ocasiones la hemos conducido, tardará más o menos tiempo en ir regenerándose, aunque algunos, nunca veremos el esplendor que estas comarcas ofrecían hace tan solo unos meses.

Ahora es el momento, de que los que tienen competencia demuestren su capacidad para solucionar los problemas de las personas que periódicamente ponen su futuro en sus manos. De nada sirven las palabras más o menos conocidas y los pequeños gestos, que traten de suavizar el desastre que ha ocurrido. Es necesario actuar con contundencia y sobre todo, con esa imaginación que suponemos que cuentan, aquellos que ocupan los cargos de responsabilidad para conseguir un futuro mejor para sus gobernados.

Los sindicatos agrarios mayoritarios en la provincia, COAG, UPA y ASAJA, han convocado una manifestación en Tábara el viernes día 26 de agosto, cuyo inicio será en el pabellón de deportes de dicha localidad a las 11:45 de la mañana y posteriormente, recorrer la población, exigiendo un plan para la recuperación del sector agrario, por las cuantiosas pérdidas ocasionadas a todo el sector que depende directamente del campo (agricultores, ganaderos, apicultores, recolectores de setas, …), porque ellos, han perdido en esas 60.000 ha., una buena parte del pasto y forraje que alimentaba su ganado, que representa la base de nuestra alimentación, así como las instalaciones, maquinaria y cultivos diversos y para evitar un mayor desastre, es necesario que toda la fauna que ha perdido su hábitat natural, no se desplace a las zonas próximas afectadas por el fuego, para terminar con los pocos cultivos que todavía se mantienen en pie.

José Manuel Ballesteros, “Presidente de la asociación en defensa de la Tierra de Tábara”,

José Manuel Ballesteros, “Presidente de la asociación en defensa de la Tierra de Tábara”, uno de los promotores de esta iniciativa, es partidario de ir un paso más allá, porque esta tierra ha quedado como un solar y ese plan especial y equilibrado para la reconstrucción, debe hacerse con lógica, tratando de dinamizar una zona eminentemente abandonada.

Lo primero que José Manuel quiere reclamar, es que nuestros dirigentes políticos, articulen la forma, para aliviar el sufrimiento de aquellas familias que han perdido a un ser querido por tratar de evitar que el fuego ocasionara un desastre mayor, así como aquellos a los que las graves quemaduras, les impedirán desarrollar el trabajo que venían realizando habitualmente.

No es el momento de buscar parches calientes y solucionar problemas puntuales, es necesario estudiar la situación en la que ha quedado cada una de estas familias y articular las medidas necesarias para que después de la desgracia que han sufrido no tengan que mendigar un futuro tan negro como la tierra que nos ha quedado, ni pongan en riesgo su patrimonio por no poder satisfacer las inversiones que habían realizado, ya que en las condiciones que se encuentran no van a poder satisfacer.

La reconstrucción de esta tierra, tiene que planificarse partiendo desde el solar en el que se ha convertido por efecto de las llamas, ahora es el momento de demostrar la capacidad de nuestros dirigentes públicos y los técnicos de la administración y comprobar su visión de futuro para que esos parajes que se encuentran desprovistos del patrimonio que antes contaban, deben convertirse en el inicio de una prosperidad, para las generaciones que queremos asentar en esta tierra.

No valen ya esos proyectos superespeculativos de macro granjas, parques fotovoltaicos y cientos de aerogeneradores. Tengamos memoria, hace poco más de medio siglo, con los embalses que anegaron las tierras de cultivo de las ricas orillas de nuestros ríos, se inundaron y llevaron la riqueza que teníamos y nos dejaron en la más absoluta miseria. Es preciso demostrar el compromiso con esta tierra, estableciendo proyectos viables y de futuro para los pequeños pueblos que han perdido el poco patrimonio que conservaban y el futuro lo ven cada día un poco más negro.

Ahora, es el momento de que nuestros dirigentes, nos demuestren para qué nos pidieron su voto, deben establecer un plan global para los pequeños pueblos de esta tierra, que consiga dinamizar y fijar población, evitando que se conviertan en un desierto poblacional.

A través de iniciativas turísticas, se puede y se deben, establecer una serie de itinerarios naturales para restablecer el rico y variado patrimonio paisajístico, natural y sobre todo, aprovechando la diversidad de fauna que tenemos, que se conviertan en proyectos de futuro y para ello, lo primero es fijar población y quizá como sugerencia, sería conveniente estudiar la implantación en todos los pueblos afectados por esta tragedia, con viviendas sociales, para que la gente joven tenga un lugar en el que poder habitar cuando buscan su modo de vida, porque si ya de entrada, no cuentan con un espacio en el que vivir difícilmente van a quedarse en estos pueblos.

Se están haciendo infinidad de iniciativas para agradecer la implicación de todos los que defendieron su pueblo frente a las llamas y para aquellos que lo han perdido casi todo. Próximamente, el día 23, en el bar hogar del jubilado de Moreruela de Tábara, se va a hacer un gran arroz a la zamorana para este homenaje y seguirán surgiendo más iniciativas, que buscaran como parchear el problema, son muestras de la buena gente de esta tierra que quiere hacer algo y cada uno hace lo que puede y se encuentra capacitado.

Pero la solución, tiene que venir desde la implicación de las administraciones públicas, que, de alguna forma, demuestren por una vez su compromiso con esta tierra y dediquen el tiempo que sea necesario para establecer un plan especial con una dotación de fondos suficientes, que permita a la gente de esta tierra a comenzar a soñar con un futuro, de lo contrario, continuaremos escuchando palabras huecas y compromisos y promesas que se diluyen con el viento.

Señores dirigentes, ahora tienen la oportunidad de demostrar que todas las promesas que nos hacían tendentes a nuestro bienestar podemos tomarlas en serio, de lo contrario, seguiremos lamentando las manos en las que hemos depositado nuestro futuro.

Animamos a todos los vecinos de las comarcas que se han visto afectadas por el incendio y a todos los habitantes de Zamora, para que se sumen a esta manifestación, que se convierta en un grito masivo, que tenga tanta fuerza que consiga hacerse oír en Valladolid, para que por fin, consigamos ser escuchados.

Os esperamos el viernes 26 de agosto, a las 11:45 horas en Tábara, si no nos movilizamos perderemos el único derecho que nos queda, que es expresar y manifestar nuestro descontento.

PROMOCIÓN
>