Tábara, 5 Agosto 2013

El año pasado, antes de las fiestas patronales, mi vecino, el Señor Cura, me comunicó que tenía daños estructurales en su vivienda nueva, ya que habían aparecido grietas y desconchones en los techos y tabiques de

yeso en varias dependencias. En condición de cliente, se aperturó el correspondiente expediente y se pidió que se verificara la causa de dichos daños. En este medio tiempo, llegaron las fiestas patronales y el expediente aún no estaba cerrado, por lo que no se sabía el motivo de los daños acaecidos.

Ante esta situación, tomé la decisión de solicitar un informe particular para mi vivienda y pedí al responsable del Ayuntamiento que se personara in situ para comprobar el impacto sonoro de una de las orquestas durante su actuación. Aproximadamente hace un mes, entregué al Ayuntamiento dicho informe.

Pasadas las fiestas patronales, llegó el informe de la vivienda del Señor Cura, donde se indicaba que la causa de los daños eran las altas vibraciones de las orquestas.

Buscando el Ayuntamiento el consenso para cambiar la ubicación de las orquestas, algún amigo mío aprovechó la confusión para tergiversar los hechos y comentar a los vecinos: que si he denunciado, he amenazado, he coaccionado, que estoy en contra de las fiestas, de las orquestas, de los bares y de los vecinos.

Amigo mío, te has confundido: NO hay denuncia, NO hay amenazas, NO hay coacciones, NO estoy en contra de las fiestas, NO estoy en contra de las orquestas, NO estoy en contra de los bares y MENOS de los vecinos y NO he intervenido en la ubicación de las mismas ni antes ni ahora. Mi intención ha sido prevenir daños mayores, a título informativo y sin buscar el perjuicio de nadie.

Sirva esta aclaración para que a ningún vecino le quede duda alguna y terminar con esta polémica que no tenía que haber existido.

Eduardo, el de los Seguros