- La ministra de Defensa, Margarita Robles, agradece en persona la labor de los militares que evitaron la tragedia en el municipio zamorano

Ayoó de Vidriales respira hoy aliviado. El municipio zamorano logró librarse de ser arrasado por el fuego gracias a la intervención decisiva de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que consiguió frenar el avance de las llamas cuando la localidad estaba a punto de quedar cercada.
Con los militares desplegados en la zona ha estado la ministra de Defensa, Margarita Robles, acompañada por el general jefe de la UME. Ante ellos, Robles no dudó en expresar la gratitud del Gobierno y de toda la ciudadanía: “Son ustedes un orgullo. Ustedes son garantía de profesionalidad y los ciudadanos lo saben”.
Una lucha contra el viento y el fuego
Los propios efectivos explicaron la dificultad del operativo, marcado por la violencia del incendio y las fuertes rachas de viento que hicieron saltar por los aires cualquier protocolo previsto. “El viento en los incendios de esta zona ha roto todos los protocolos e impedido acometer misiones como las perimetraciones, porque lo importante era proteger a la población”, señalaron desde la UME.
A pesar de la extrema peligrosidad, la prioridad estuvo clara desde el primer momento: salvar vidas y evitar que el fuego alcanzara las viviendas. Su actuación logró frenar la tragedia y mantener a salvo al pueblo, convertido ahora en ejemplo de resistencia y cooperación.
El agradecimiento de todos
Vecinos de Ayoó de Vidriales no tardaron en sumarse a las palabras de la ministra. Muchos expresaron su gratitud directamente a los militares que, con esfuerzo y riesgo, defendieron la localidad de las llamas. “Ha sido un fuego muy violento y ustedes se juegan la vida. Por eso, no hay palabras para darles las gracias”, reconoció Robles en nombre de todos.
El municipio zamorano, que pudo haber engrosado la lista negra de localidades devoradas por los incendios, se aferra ahora al alivio y al agradecimiento. Y lo hace con la certeza de que, en la noche más difícil, la UME estuvo allí para que el fuego no borrara su historia.




















