(Serie: Tábara y los Beatos. XV Beato de Silos)

Beato Corsini

Este beato es un ejemplar bastante atípico, ya que, por su tamaño, 170 × 95, es muy diferente al resto de los beatos y es más propio de un libro de horas que de un códice como los que siguen los modelos que precedieron al beato de Liébana.

Consta de 151 folios y, en cuanto a las iluminaciones que se han conservado, únicamente han llegado hasta nosotros ocho miniaturas, por lo que es un beato que se encuentra bastante mutilado.

Se cree que debió ser concebido en el Monasterio de los santos Facundo y Primitivo de Sahagún, seguramente en la segunda mitad del siglo XII.

Se encuentra escrito en pergamino de buena calidad y se presenta a una columna con 37 a 40 líneas en cada página.

La escritura está realizada en letra carolina, aunque también cuenta con 14 folios que están escritos en letra visigótica, lo que hace dudar del origen de su procedencia. Sahagún en aquella época mantenía estrechos vínculos con la Abadía de Cluny y representó la puerta de entrada para todas las influencias francesas.

Las diferencias sustanciales en cuanto a la elaboración de este beato, ya que hay dos estilos completamente distintos, han llevado a pensar a algunos estudiosos del arte medieval si también se trataría de dos ejemplares distintos; especialmente esta diferencia es más perceptible en la escritura.

El nombre de este beato se debe a que fue propiedad del cardenal Lorenzo Corsini, que con el paso del tiempo se convertiría en el papa Clemente XII.

Posteriormente, se cree que estuvo en poder de Gaspar de Guzmán y Pimentel Rivera y Velasco de Tovar, más conocido como el conde-duque de Olivares, quien se dedicó al mecenazgo de poetas y artistas y llegó a contar con una importante biblioteca, en la que tenía 2700 libros impresos y 1400 manuscritos.

En el siglo XVII, se tiene constancia de que el códice perteneció a Juan Lucas Cortés, quien se lo vendió al cardenal Francesco Aguaviva en su visita a Madrid en 1701.

Desde 1738 ya se tiene constancia de que este beato se encontraba en la biblioteca del cardenal Corsini.

Actualmente el códice se encuentra en la biblioteca dell’Academia Nazionale dei Lincei e Corsiniana.

Este beato tiene cierta similitud con el Beato de Osma, como puede apreciarse por la imagen del anticristo dando muerte a los testigos. Se trata de una extraña imagen que aparece en este tipo de códices y únicamente se aprecia en estos dos beatos.

También la representación de la aparición de Cristo entre las nubes es otra clara coincidencia entre el Beato de Osma y el beato Corsini.

Las pocas imágenes que se conservan nos muestran un estilo románico más logrado y maduro, empleando una paleta con diferentes colores.

Será el modelo que posteriormente se refleja en el Beato de Berlín, que fue concebido en Italia en el siglo XII, lo que nos lleva a pensar que este beato ya se encontraba en esa época en Italia, aunque se desconoce cómo llegó hasta allí.

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