almeida – de mayo de 2016.

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Cambiar de vez en cuando la monotonía que representa el ritmo diario, es algo que además de importante es necesario. Todos lo sabemos y por eso procuramos tener algunos días en los que hacemos algo distinto que nos aporta esa energía tan necesaria, lo que coloquialmente llamamos cargar las pilas.

            También el stress que padecen los niños haciendo todos los días lo mismo, llega a convertirse en algo que necesita de vez en cuando un cambio y ellos lo agradecen de una manera importante, sobre todo en las épocas determinadas como la que nos encontramos, que ven que el curso va finalizando y necesitan soltar esa tensión que se va acumulando.

            Las iniciativas para conseguir estos fines son importantes y seguro que los niños de 5º y 6º del CEIP Riomanzanas que pasaron el día de ayer en Tábara van a afrontar un poco mejor la recta final del curso que está a punto de finalizar.

            Este intercambio de experiencias entre los colegios ha permitido que los niños de Zamora durante un día, cambien de aire y conozcan Tábara y sus alrededores y se desfoguen disfrutando de cada una de las actividades que les habían programado.

            Cuando llegaron a Tábara, a las diez de la mañana los profesores del CRA de Tábara les estaban esperando y comenzaron una ruta que les llevó hasta el área de descanso que hay en la Folguera.

            Por las calles de San Lorenzo fueron saliendo del pueblo y las explicaciones que Juan Pablo, el profesor de educación física y secundaria, les iba dando sobre la diferente flora que se encontraban en su camino hacía que los sentidos de los niños se fueran agudizando y absorbían cuantas explicaciones les iban dando.

            En estos momentos, la naturaleza parece que está despertando y buena parte de los árboles se encuentran con la flor que una vez polinizada por las abejas se convierte en esas sabrosas frutas que hacen las delicias de todos. También la jara, tan característica de esta zona, se encuentra  en estos momentos mostrando la flor y el paisaje se va transformando en un manto blanco que para quien no tiene la fortuna de ver a diario, llama poderosamente su atención y sobre todo se deleita contemplándola.

            Juan Pablo también les fue hablando de la abundante fauna que hay en la zona y fue explicando a los niños cómo el terreno puede ser ese documento en el que se sepa lo que ha ocurrido, solo hay que saber observar y se pueden ver las huellas de los animales que anteriormente han pasado por el lugar y hasta se puede conocer su régimen de alimentación analizando los excrementos que se encuentran por el campo.

            Para los niños ha sido una de esas lecciones prácticas que solo se pueden ver en los lugares en los que los animales cuentan con ese hábitat que les permite su desarrollo y la experiencia, y sobre todo la observación, nos permite conocer muchas cosas sobre su comportamiento. Por eso escuchaban las explicaciones que les daba el profesor y prestaban mucha atención a todo lo que les iba diciendo y seguro que más de uno llegó a imaginarse que se iba a encontrar con esa huella o excremento de alguno de los lobos que abundan por las estribaciones de la Sierra de la Culebra.

            Pero también el instinto de los niños les hace sentir las necesidades que tienen para su desarrollo y los niños lo que más desean es jugar y en la Folguera podían hacerlo sin estar pendientes de que pasara algún coche y enseguida el balón comenzó a rodar por el césped mientras las niñas se entretenían jugando a la comba y de paso iban quemando esas energías que para los niños es algo vital.

            Pero en el programa que traían había más cosas y una de ellas era ver el trabajo que los niños de Tábara habían desarrollado en el colegio con motivo de las jornadas de fomento de la lectura y en la biblioteca. Susana y Johanna fueron explicando el proyecto que habían realizado y cómo fueron transformando un lugar de lectura en un apasionante huerto y los niños de Zamora fueron sembrando, poniendo esa semilla en el que fueron haciendo la decoración de un cuento, una de las formas más interesantes de aprender y de enseñar a los más pequeños, haciéndolo como si fuera un juego, lo que a ellos tanto les gusta y les divierte.

            Cristina fue la encargada de explicar a los niños la figura del poeta local León Felipe, uno de los hijos ilustres de Tábara y también uno de los poetas más grandes que ha dado nuestra literatura y la mejor forma de hacerlo era recitando alguno de sus poemas.

            También en el colegio tuvieron tiempo para el juego y lo hicieron con la búsqueda de enigmas que debían descubrir por las diferentes aulas de secundaria del colegio y los protagonistas de esta búsqueda fueron los escritores Roald Dalh y Enid Blyton. Otra forma inteligente de que la cultura vaya introduciéndose en los más pequeños a través de los juegos.

            La mañana había sido demasiado intensa y las energías que los pequeños traían se iban escapando y era necesario reponerlas por lo que se fueron hasta la Plaza Mayor de Tábara y sobre los bancos o en la hierba, a la sombra de la estatua de León Felipe, ¡qué gran sombra para ellos!, fueron consumiendo los bocadillos y demás alimentos que habían traído para este día de excursión-aprendizaje.

            Todavía quedaban algunas cosas más que hacer y se dirigieron hasta el Salón que hay en la Torre del Reloj donde se les proyectó un documental sobre el camino de Santiago y se les explicó brevemente la filosofía que se aplica en el albergue de Tábara. Después de la proyección, como les había dicho el hospitalero fueron siguiendo las flechas amarillas que les conducían hasta el albergue y allí pudieron tomar un refresco mientras conversaban con algunos peregrinos que se encontraban en el patio.

            También vieron las instalaciones en las que los peregrinos hacen un alto en su camino para reponerse de la etapa que han recorrido y con una concha colgando de su cuello que representa el símbolo de los peregrinos, regresaron de nuevo donde el autobús les estaba esperando para llevarles hasta Zamora.

            Seguro que los días que les quedan para finalizar el curso, con este paréntesis en el que han podido disfrutar de la naturaleza no se les hace tan pesado y en su formación han aprendido algunas cosas nuevas que les irán enriqueciendo y formando como personas.

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Momento didáctico antes de partir a la naturaleza   Momento didáctico antes de partir a la naturaleza
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Cpominza la excursión   Cpominza la excursión
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Una foto para el recuerdo   La Folguera, reponiendo fuerzas
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Unas patadas al balón, relajan la tensión   Las nilas a la comba
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Momento didáctico para recapitular la jornada   Momento didáctico para recapitular la jornada
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Momento didáctico para recapitular la jornada   Hay que reponer fuerzas

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Foto de familia ante el albergue para el recuerdo