MUY CÁLIDO Y MUY HÚMEDO

La inestabilidad y la ausencia de episodios fríos de larga duración han sido las notas predominantes en los meses primaverales, dejando un periodo de carácter MUY HÚMEDO Y MUY CÁLIDO. Los rasgos más significativos fueron los valores de las temperaturas mínimas (efeméride en gran parte de los Observatorios) y también el número de días de tormenta, más del doble de su valor normal y con el promedio más alto desde 1951. En los primeros días también se registraron rachas máximas de viento de carácter fuerte, con al entrada de algunas borrascas profundas. También destacan algunas nevadas tardías en el mes de marzo, que superaron los registros del pasado invierno.

TEMPERATURAS

Casi de forma generalizada los valores registrados de temperaturas medias en el trimestre marzo-mayo del 2020 son de carácter extremadamente superior a lo normal o muy superior a lo normal (extremadamente cálido o muy cálido), alcanzando el valor más alto de su serie histórica en los Observatorios de Ponferrada y de Burgos/Villafría (en el Observatorio de Soria sólo ha sido superado en 1871). De media, los registros térmicos se han situado en torno a 2,0 °C por encima del promedio del treintenio 1981-2010, siendo ligeramente más alto para las temperaturas mínimas, de tal forma que para las temperaturas medias la pasada primavera ha sido la cuarta más cálida desde 1951 pero alcanza el valor más alto en el promedio de las temperaturas nocturnas, con muy pocos días de helada.

Marzo fue CÁLIDO en la mayor parte de Castilla y León, aunque en zonas del sur y del este fue NORMAL, mientras que en áreas del noroeste llegó a ser MUY CÁLIDO. La temperatura media alcanzó una anomalía positiva en torno a los 0,4 °C, y fueron los valores nocturnos los que destacaron por encima de lo esperado permaneciendo hasta la última semana, aunque con continuas oscilaciones, por encima de lo normal. La segunda decena fue la más cálida, la que registró mayores oscilaciones y en la que los valores diurnos alcanzaron mayor protagonismo (el día 11 las temperaturas máximas estuvieron hasta 10 °C por encima de su valor esperado y el día 16 llegaron a descender a registros 10 °C por debajo de su media). En Ávila, la temperatura máxima del día 11 y del día 16 fue de 23,9 °C y de 3,1 °C, respectivamente. La tercera decena fue la más fría y se caracterizó:
 por la estabilidad en las temperaturas diurnas hasta el día 30, cuando se produjo un descenso generalizado haciendo de ese día el más frío del mes
 por la progresiva caída en las temperaturas mínimas, con heladas prácticamente generalizadas en la última semana mes.
La temperatura más alta se registró en Candeleda (Ávila) el día 12 con 27,8 °C y la mínima más baja el día 26 en Vegarienza (León) con -9,0 °C. Se registran, de media, 9 días de helada.

El pasado mes de abril fue el séptimo mes de abril más cálido desde 1951, debido al comportamiento sobresaliente en las temperaturas nocturnas (3 °C por encima de su promedio, con el registro más alto desde 1951, aunque con un valor muy similar al año 2011 y siendo efeméride en muchas estaciones de la Comunidad). En general fue un mes MUY CÁLIDO, con una anomalía positiva en torno a los 2 °C, si bien en zonas del sur se mantuvo con un carácter CÁLIDO, incluso NORMAL, mientras que en áreas del noreste llegó a ser EXTREMADAMENTE CÁLIDO. Las temperaturas máximas, por su parte, no tuvieron un comportamiento tan destacado, debido, en gran parte, a la baja insolación registrada (el promedio general alcanzó el registro más bajo desde 1951 en la región). Se registraron, de media, 2 días de helada, prácticamente localizados en los primeros días del mes. La temperatura más baja se registró el día 3 con un valor de -6 °C en zonas del Sistema Ibérico de Burgos y de la Cordillera Cantábrica y el valor más alto corresponde al día 23 en Candeleda (Ávila), con 26 °C.

Mayo fue EXTREMADAMENTE CÁLIDO en la mayor parte de Castilla y León, con una anomalía positiva que llega a superar los 3 °C, siendo el segundo mes de mayo más cálido desde 1951, después de 1964 y, con carácter general, se trata del mes de mayo con mayor número de días de temperatura máxima superior a 25 °C. Sólo en algunas zonas del Sur y de la mitad este se mantuvo con carácter MUY CÁLIDO. Aunque máximas y mínimas, con oscilaciones muy similares a lo largo del mes, estuvieron situadas prácticamente todo el periodo en valores superiores a lo normal, fueron sido las temperaturas diurnas las más destacadas. Los días más fríos se concentraron en los días centrales del mes, haciendo de la segunda decena la más fría (algunas temperaturas máximas llegaron a estar por debajo de los 12 °C, sobre todo en el norte y el este) mientras que la última decena, con valores muy estables fue la que registró los valores más altos. La temperatura más alta se registró el día 23 en Candeleda (Ávila) con 34 °C y la más baja el día 17 en Vegarienza (León) con -3,0 °C. En la mayor parte de la Comunidad, no se registraron heladas.

Carácter de la temperatura media (ºC) del trimestre Marzo-Abril-Mayo de 2020 en Castilla y León

Temperaturas medias del trimestre marzo-mayo en los observatorios principales y capitales de provincia para el 2020 y para el periodo de referencia (1981-2010).

En los meses de marzo y abril las temperaturas máximas se mantuvieron oscilando en torno a su valor promedio, pero durante gran parte del mes de mayo se caracterizaron por situarse en valores muy superiores a lo normal. Las temperaturas mínimas, por su parte, sólo registraron valores por debajo de su media de manera puntual, con un único episodio frío de duración superior a 3 días (entre el 25 de marzo y el 4 de abril).

Se han registrado, de media, 11 días de helada (22 en la primavera del año anterior), la mayor parte en el mes de marzo.

Evolución de marzo a mayo de 2020 de la temperatura media, media de las máximas y media de las mínimas en Castilla y León y comparación con los valores promedio del periodo 1981-2010.

PRECIPITACIÓN

El valor de precipitación acumulada en la pasada primavera en Castilla y León se ha situado en torno a un 30%-35% por encima de lo normal, con 36 días de precipitación apreciable (el año anterior se alcanzaron 23 días) y 8 días de tormenta. La mayor parte de las estaciones han registrado precipitaciones entre 169 y 251 l/m² (entre 78 y 151 l/m² el año anterior). En gran parte del centro y en zonas del este de la Comunidad ha sido MUY HÚMEDO, quedando el resto con carácter HÚMEDO. Únicamente en zonas del noroeste y noreste ha sido NORMAL.

Evolución desde el año 1951 de la precipitación media acumulada (l/m2) en los observatorios provinciales de Castilla y León en el trimestre marzo-mayo. La línea a trazos verde representa la precipitación media acumulada del periodo 1981-2000, y la azul el valor del año 2020.

En marzo la mayor parte de las precipitaciones estuvieron comprendidas entre 39 y 76 l/m², lo que supone un valor en torno al 50% por encima de su promedio, con 10 días de precipitación apreciable y 3 días de nieve (valor más alto al registrado en los meses de invierno) y dejando un carácter HÚMEDO o MUY HÚMEDO en la región, llegando incluso a EXTREMADAMENTE HÚMEDO en el este de Soria (con algunos valores de efeméride en esta zona). Sólo en áreas localizadas en el tercio norte el valor acumulado dejó un balance de mes NORMAL. Las precipitaciones más bajas correspondieron al entorno de Tierra de Campos, con valores inferiores a 35 l/m² mientras que en la práctica totalidad de la provincia de Soria se superaron los 75 l/m².

Abril fue MUY HÚMEDO en la mayor parte de la Comunidad, incluso EXTREMADAMENTE HÚMEDO en algunas zonas del Centro. No obstante, en gran parte del noroeste, del este de la Comunidad y de manera más local en áreas próximas al Sistema Central, fue HÚMEDO. Sólo en el extremo Noreste las precipitaciones acumuladas dejaron un carácter NORMAL. La mayor parte de estaciones registraron precipitaciones entre 84 y 130 l/m², con un promedio que alcanzó un valor del 75% por encima de su valor esperado y que colocaron a este mes como el séptimo abril con mayor registro medio desde 1951 (en algunas estaciones, sobre todo en el Valle del Duero, el valor acumulado fue efeméride mensual). Destacaron, también, el número de días de precipitación apreciable (sólo superado en 2000 y 2012) y, sobre todo, de tormenta, con el mayor promedio de esta variable para un mes de abril (junto con 1971) y alcanzando el valor más alto de su serie histórica en algunos observatorios (9 días en Soria y 8 en Burgos). Sólo en zonas muy localizadas, sobre todo en el sureste de Soria, los valores acumulados se quedaron por debajo de los 75 l/m² y se superaron los 200 l/m² en el norte de Palencia.

Aunque el balance general durante el mes de mayo dejó un déficit pluviométrico en torno al 35%, el reparto de la precipitación fue muy heterogéneo, debido a que la mayor parte de las precipitaciones se registraron en forma de chubasco y con tormenta. Así mientras en el Centro de Soria fue EXTREMADEMENTE SECO, localmente llegó a ser MUY HÚMEDO, si bien de manera general fue SECO. La precipitación acumulada más alta se registró en Miranda de Ebro y en Pradoluengo (Burgos) con 85 l/m² y la más baja en Zamora, con 16,8 l/m². Algunas precipitaciones se registraron de manera intensa, como los 24,4 l/m² registrados en una hora en Saelices el Chico (Salamanca) el día 31 o los 21,2 l/m² en Vinuesa (Soria) en la misma fecha, con una intensidad de 86,4 l/m²-h. La mayor parte de las estaciones registraron precipitaciones entre 30 y 51 l/m², con un promedio de 9 días de precipitación apreciable y 3 días de tormenta.