- El balance provisional de la DGT refleja un descenso del 15% en las víctimas mortales pese al récord de desplazamientos, aunque la salida de vía y los motoristas siguen siendo los principales puntos de preocupación

El balance provisional de seguridad vial de 2025 en Castilla y León deja un dato claramente positivo: 19 personas fallecidas menos que en 2024, lo que supone un descenso del 15%. Con 108 víctimas mortales registradas en vías interurbanas, el pasado año se convierte en el segundo mejor desde 2015, solo superado por 2019, sin tener en cuenta los ejercicios 2020 y 2021, condicionados por la pandemia.
Según los datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), en 2025 se produjeron 96 siniestros mortales, en los que además 349 personas resultaron heridas graves y precisaron hospitalización. Los accidentes analizados corresponden a carreteras interurbanas y a víctimas fallecidas en el momento del siniestro o en las 24 horas posteriores.
Más desplazamientos, menos riesgo
Estas cifras se producen en un contexto de movilidad récord. Los desplazamientos de largo recorrido aumentaron un 4,04%, hasta alcanzar los 49,44 millones de movimientos, el valor más alto registrado en Castilla y León. A pesar de ello, la tasa de siniestros mortales por millón de desplazamientos cayó a 1,9, el nivel más bajo de toda la serie histórica.
Además, 2025 contabilizó 36 días sin ninguna víctima mortal en las carreteras, frente a los 28 de 2024, lo que refuerza la tendencia positiva en la reducción de la siniestralidad.
Las carreteras convencionales, las más peligrosas
El análisis confirma que las vías convencionales siguen concentrando el mayor riesgo: en ellas se produjeron el 72% de los fallecimientos, lo que supone que tres de cada cuatro víctimas perdieron la vida en carreteras secundarias sin desdoblar.
En cuanto al perfil de las víctimas, los conductores fueron los más afectados, con 75 fallecidos (69%), seguidos de los pasajeros (24 víctimas, 22%) y los peatones (9 fallecidos, 8%).
Usuarios vulnerables y motoristas, en el foco
Los usuarios vulnerables concentraron el 28% de las víctimas mortales, con 30 fallecidos, una cifra ligeramente inferior a la de 2024. Dentro de este grupo, los motoristas siguen siendo los más castigados, con 20 fallecidos, aunque son dos menos que el año anterior. La mayoría de estos siniestros se produjeron en vías convencionales.
Preocupa especialmente el caso de los peatones, cuyas víctimas mortales ascendieron a 9, lo que supone un aumento del 80% respecto a 2024, con especial incidencia también en carreteras secundarias.
La salida de vía, principal causa de muerte
Por tipo de accidente, la salida de vía continúa siendo el siniestro más letal, con 55 fallecidos, el 51% del total, una cifra idéntica a la del año anterior. En cambio, las colisiones frontales descendieron de forma notable, con 18 víctimas, un 49% menos que en 2024.
Otro dato relevante es el relacionado con la seguridad: 14 personas fallecidas no utilizaban cinturón u otros sistemas de protección en el momento del accidente. En turismos y furgonetas, uno de cada cuatro fallecidos viajaba sin cinturón.
Mayores de 65 años y reparto provincial
El grupo de mayores de 65 años registró el mayor número de víctimas, con 28 fallecidos, aunque supone 11 menos que en 2024. Por provincias, Burgos y León concentraron los porcentajes más altos de víctimas mortales, seguidas de Segovia, Valladolid y Zamora. En el lado positivo, León destacó por una reducción de 10 fallecidos, mientras que en Zamora también se registró un descenso respecto al año anterior.
La DGT recuerda que estos datos son provisionales y que las cifras definitivas, que incluirán víctimas a 30 días y accidentes en vías urbanas, ofrecerán la radiografía completa de la siniestralidad vial de 2025. Aun así, el balance apunta a una evolución favorable, con menos víctimas en un escenario de mayor movilidad, aunque con retos claros en carreteras secundarias y entre los usuarios más vulnerables.




















