En una tarde llena de armonía y emoción, la Orquesta de Cámara de la Academia Internacional de Música de Tábara elevó el espíritu de los asistentes al Concierto de Clausura y la entrega de diplomas en el Salón de Actos del Edificio del Reloj de Tábara. El evento culminante del primer curso del Festival Academia Internacional de Música de Tábara atrajo a una audiencia entusiasta que disfrutó de una experiencia musical única.

La atmósfera emocionante y vibrante fue evidente desde el principio, mientras los asistentes se acomodaban en sus asientos, ansiosos por escuchar el virtuosismo de los talentosos músicos pequeños y jovencitos en el escenario. La velada musical comenzó a cargo de la Orquesta de Cámara Junior, dirigida magistralmente por Juan María Cué. Su interpretación de «Pava para una infanta difunta» de M. Ravel y «La Fontaine» de M. Delalande desarrolló un tono exquisito y apasionado que sería la tónica durante toda la velada.

El concierto continuó desplegándose con una serie de actuaciones destacadas. Los solistas, junto con la Orquesta de Cámara Junior y la principal atracción de la noche, la Orquesta de Cámara de la Academia, dirigida por el incomparable Sergei Teslya, cautivaron al público con su destreza y emotividad. Los músicos se unieron en perfecta armonía, creando una sinfonía de sonidos que tocaban el corazón y el alma de los presentes.

El repertorio diverso y meticulosamente seleccionado permitió a los asistentes viajar a través de una variedad de emociones y estilos musicales. Desde la gracia y la elegancia del «Divertimento en Do M Kv» de W.A. Mozart, interpretado por los talentosos solistas Martina Moliner Alcaina, Miriam del Pozo Frutos y Claudia Moliner Alcaina; hasta la emotividad del «Dúo nº 2» de R. Gliére, ejecutado por Elena Izquierdo Olmedilla y Jimena Cantoral Prieto, cada pieza resonó profundamente en el corazón de la audiencia.

El punto culminante de la velada llegó con la interpretación magistral del «Concierto QV5174 en Sol M» de J. Quantz, protagonizado por el flautista Pablo Centeno Bartolomé. Su virtuosismo en la flauta se fusionó perfectamente con el acompañamiento de la Orquesta de Cámara, creando un diálogo musical que dejó a la audiencia sin aliento.

La entrega de diplomas a los alumnos del primer curso del Festival Academia Internacional de Música de Tábara marcó un momento de celebración y reconocimiento. Estos jóvenes músicos demostraron dedicación y pasión por su arte, y su progreso quedó claramente reflejado en la música que resonó en la sala.

Como broche final a esta memorable velada, los organizadores obsequiaron a los alumnos con un cóctel de despedida, un momento propicio para compartir reflexiones y experiencias tras un curso intenso y enriquecedor.

En definitiva, el Concierto de Clausura de la Orquesta de Cámara en la Academia Internacional de Música de Tábara se erige como una experiencia musical que cautivó los sentidos y tocó el alma de todos los presentes. La excelencia artística y el compromiso de los músicos, dirigidos por el talentoso Sergei Teslya, crearon un evento que seguramente quedará grabado en la memoria de quienes tuvieron el privilegio de asistir. Este concierto no solo cierra un capítulo de aprendizaje musical, sino que también abre la puerta a un futuro prometedor para estos jóvenes músicos que han demostrado su habilidad para transmitir emociones a través de la música.

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