Tábara, 25 de Agosto 2013

Ayer la Iglesia Parroquial de Faramontanos de Tábara, llena a rebosar, acogió a todos sus vecinos para participar de un cariñosísimo y emotivo homenaje, que el Ayuntamiento de Faramontanos de Tábara ofrecía para agradecer a D. Diego sus, nada menos que 50 años, como párroco de la localidad.

Y es que 50 años, además de convertirle en el sacerdote de la Diócesis que más años lleva en un mismo lugar, para los vecinos de Faramontanos, se ha convertido en su vecino más querido e ilustre, a juzgar por la emotiva acogida que le dieron ayer. Los recuerdos y el agradecimiento se remontaron a aquel primer bautizo de MaribelBoya, o el primer matrimonio que unió a Hortensia y Juanito, o aquella primera defunción de D. Gorgonio Monteso, pasando por tantas buenas obras realizadas en perfecta armonía bajo su dirección como la remodelación del Templo, la reconstrucción de la Ermita, la ampliación y modernización del cementerio, la casa parroquial y tantas y tantas obras que ahí quedarán para la historia.

El Obispo de la Diócesis D. Camilo Lorenzo, como es natural, no podía faltar y quiso estar al lado de su buen sacerdote, para agradecerle y ensalzar su labor pastoral durante tantos años. Una persona con un inmenso corazón, todo humildad y entrega y le destacó como ejemplo a seguir, dado que había sabido caminar por el sendero que Jesús marcó en sus evangelios, dando ejemplo en todo momento del comportamiento tanto humano como religioso, de un digno seguidor del Maestro.

Junto al Señor Obispo, arroparon al homenajeado, D. José Manuel, Cura de Tábara, D. Germán, de Sesnánez, D. José Luis, de Santovenia, D. Pedro, Vicario de la zona y cura de Santa Croya de Tera y D. Julio Encargado de Misiones de la Diócesis de Astorga.

Tras la comida institucional, por la tarde, y de nuevo en el Templo, se reunió de nuevo todo el pueblo para asistir a la segunda parte, no menos emotiva y cariñosa, donde tras unas palabras de la alcaldesa Dª. Elvira Monteso, se proyectó un documental que hizo un recorrido por la vida de D. Diego, desde su niñez, pasando por el seminario de Astorga y recordando su trayectoria como sacerdote desde su primer destino, Oencia, en los picos de Europa, hasta llegar a Faramontanos donde en el documental se hacía un repaso de las obras llevadas a cabo por D. Diego al frente de esta parroquia de San Martín de Tours y sobretodo se destacaba la colaboración de todo el pueblo, que en unión y bajo su batuta se han llevado a cabo.

A continuación, La Coral de Zamora ofreció un amplio recital, que estoy seguro, ninguno de los presentes olvidará tan pronto, pero especialmente D. Diego que no podía asimilar tanta emoción.

La velada finalizó con la entrega de varios obsequios que Dª. Elvira, en nombre del ayuntamiento y acompañada por Los concejales, Fuencis y Neme y los jóvenes Álvaro y Gonzalo, obsequiaron a D. Diego una placa conmemorativa que D. Diego leyó entrecortado por la emoción, «Cincuenta años no son nada cuando entregas la vida a los demás. Gracias».

La emoción continuó cuando recibió de manos de Dª. Elvira, un reloj personalizado, o la vista aérea del pueblo, para que lo siga recordando y sepa que éste es su pueblo de adopción. Para recordarle su afición al fútbol, no faltó el detalle de la camiseta de la selección española de fútbol grabada con el número 50 y su nombre, junto con el correspondiente balón, que Álvaro y Gonzalo se encargaron de entregar.

Dentro de la Iglesia aceptó varios cargos parroquiales, como Arcipreste del Arciprestado de Tábara, Miembro elegido del consejo de Presbíteros, Vicario episcopal de la zona de Zamora y miembro nato del Consejo de  Presbíteros y también miembro del Colegio de Consultores.

D. Diego es, como destacó el Sr. Obispo, el claro ejemplo de lo que debe ser un pastor de vocación, entregado a su rebaño de feligreses y todo un “LIDER” cuyo ejemplo bien merece la pena ser seguido.

Santiago Andrés Fresno