Desde que hace ya, 13 siglos, se descubrió la tumba del apóstol en Iria Flavia, uno de los valores que ha mantenido a esta ruta de peregrinación durante tanto tiempo, sin duda ha sido lo ha representado la acogida tradicional que se dispensaba a los peregrinos que recorrían este camino.

Peregrinaciones relevantes hace 1000 años, como Roma o Jerusalén, fueron quedando relegadas por el camino de Santiago, que experimentó durante la edad media un auge impensable para muchos.

La hospitalidad tradicional que se dispensaba a los peregrinos, siempre se ha considerado como uno de los valores que la peregrinación aportaba a quienes la realizaban y poblaciones como Burgos, llegaron a contar, en la época de más esplendor, con más de 30 hospitales destinados a acoger a los peregrinos.

También en nuestra provincia, la peregrinación contó con protectores como la Cofradía de los Falifos de Rionegro del Puente, que en algún momento llegó a contar con más de dos docenas de hospitales en el trazado del camino Sanabrés.

La Fraternidad internacional del camino de Santiago (FICS), en la que colabora la Asociación zamorana de los caminos de Santiago, conscientes de este valor que representa la hospitalidad, han querido que adquiera la importancia, el reconocimiento que se merece y desde hace varios años, vienen trabajando en un proyecto que busca el reconocimiento de los albergues de peregrinos que siguen esta filosofía de hospitalidad, como un patrimonio cultural inmaterial para la UNESCO.

En julio del pasado año, una comisión de cultura y patrimonio de la UNESCO, se reunió en Canarias para aprobar la inclusión entre los bienes a proteger de esta forma de acogida, que únicamente en el camino de Santiago se conserva para los peregrinos.

Era el principal escollo que se debía superar para este reconocimiento, y debido a los avatares políticos del pasado año, han tenido que transcurrir seis meses hasta que el boletín oficial del Estado, a través del Ministerio de Cultura, publique esta resolución que inicie el expediente para que la acogida tradicional jacobea sea reconocida como una manifestación representativa del patrimonio cultural inmaterial en la UNESCO.

Zamora estará contemplada entre los albergues de peregrinos que ofrecen esta acogida, lo hará a través de los albergues que gestiona la Asociación zamorana de los caminos de Santiago; el albergue de Castrotorafe en Fontanillas de Castro y el albergue municipal los beatos de Tábara en Tábara.

Sin duda, esta noticia para el mundo peregrino, es de gran importancia porque a través de esta resolución, la acogida tradicional que ofrecen algunos albergues, contará con la protección y salvaguarda que merece, ya que los peregrinos buscan en esta acogida esos momentos especiales que dan sentido a la peregrinación que están realizando.

El proceso para llegar a este punto ha sido largo y todavía, quedan por delante los procedimientos necesarios para llegar al fin que se pretende, pero lo más difícil, ya está hecho y ahora solamente queda esperar que estos albergues especiales en los caminos, cuenten con esa distinción que siempre los ha hecho diferentes.

Asociación zamorana de los caminos de Santiago

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