- Las nevadas y las fuertes rachas de viento afectarán este miércoles a amplias zonas de la Comunidad, con especial incidencia en provincias como Zamora, León, Salamanca o Burgos, lo que obliga a extremar la precaución en desplazamientos y actividades al aire libre.

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha activado avisos de nivel naranja por nevadas y fuertes vientos en gran parte de Castilla y León para este miércoles, 28 de enero, en un episodio de meteorología adversa que se mantendrá vigente hasta la medianoche del jueves 29.
Según el boletín emitido a primera hora de la mañana, se prevén nevadas con acumulaciones de hasta 5 centímetros en 24 horas, especialmente en zonas situadas por encima de los 800 metros, lo que puede generar complicaciones en la red viaria y en la actividad cotidiana, sobre todo en el medio rural.
Nevadas en varias provincias
Los avisos por nieve afectan a:
- Burgos (Meseta) y León (Bierzo), con previsión de nevadas desde las 7:00 hasta las 18:00 horas.
- León (Meseta), Palencia (Meseta) y Zamora (Meseta), donde el episodio se concentrará entre las 7:00 y las 15:00 horas.
Estas precipitaciones, aunque moderadas en acumulación, pueden provocar problemas de circulación, especialmente en carreteras secundarias y accesos a pequeños núcleos de población.
Viento muy fuerte y rachas de hasta 100 km/h
A las nevadas se suma un fuerte temporal de viento, también con aviso naranja, que afectará a amplias zonas de la Comunidad. Se esperan rachas de hasta 90 y 100 km/h, especialmente en:
- Ávila, Segovia y Valladolid, en zonas de meseta.
- El Sistema Central de Ávila, Segovia y Salamanca, donde las rachas podrían alcanzar los 100 km/h.
- Salamanca y Zamora (Meseta), con rachas cercanas a los 90 km/h.
El viento soplará de componente oeste, girando del suroeste al oeste a lo largo de la jornada, con riesgo de caída de ramas, árboles, desprendimientos y afecciones en infraestructuras.
Precaución en el medio rural
Desde los organismos de emergencia se recomienda extremar la precaución, evitar desplazamientos innecesarios, asegurar elementos sueltos en viviendas y explotaciones agrícolas y mantenerse informado a través de los canales oficiales.
Este episodio vuelve a poner de manifiesto la vulnerabilidad del medio rural ante los fenómenos meteorológicos adversos, donde la nieve y el viento pueden afectar de forma directa a la movilidad, los suministros y los servicios básicos.
La AEMET aconseja seguir la evolución de la situación y consultar los avisos actualizados ante posibles cambios en la previsión.




















