- En apenas 48 horas, las llamas han dejado una profunda herida en distintas zonas de la diócesis. Desde la tarde del domingo, varios incendios de gran intensidad están provocando daños en viviendas, negocios y en un valioso patrimonio natural, obligando a confinar o desalojar a vecinos de numerosos pueblos.

El fuego originado en Yeres ha forzado la evacuación o confinamiento de Yeres, Las Médulas, Carucedo, Voces, Orellán, La Chana y Borrenes. En el incendio de Llamas de Cabrera, la misma suerte han corrido las localidades de Llamas de Cabrera, Santalavilla y Montes de Valdueza. Mientras tanto, las llamas iniciadas en Uña de Quintana han alcanzado a Uña de Quintana, Cubo de Benavente, Molezuelas de la Carballeda y Congosta.
La situación es crítica también en otros puntos: seis incendios más siguen activos en distintas zonas del Bierzo y en la provincia de Ourense, el fuego de Chandrexa de Queixa ha arrasado ya más de 900 hectáreas.
Ante este panorama, el Administrador diocesano ha contactado con los párrocos y alcaldes de las zonas afectadas para trasladarles un mensaje de cercanía y apoyo. Ha puesto a disposición de las autoridades los recursos de la Iglesia para ayudar a quienes están sufriendo las consecuencias de estos incendios.
En sus palabras, no ha faltado el reconocimiento al esfuerzo “encomiable” de los servicios de extinción y de las autoridades civiles, así como el agradecimiento a la diócesis hermana de Zamora, que ha ofrecido su colaboración a través del párroco de Benavente.
Finalmente, la diócesis ha invitado a la comunidad a unirse en oración para que los incendios sean controlados cuanto antes, los vecinos recuperen la normalidad y se fortalezca el compromiso de todos por cuidar y preservar la tierra común que nos acoge.




















