- La provincia de Zamora ha vivido una de sus noches más largas. El incendio declarado en Molezuelas de la Carballeda obligó a evacuar a los vecinos de cuatro localidades, con la amenaza del fuego acercándose peligrosamente a las viviendas. La rápida intervención de los bomberos y de todo el dispositivo desplegado evitó una tragedia mayor.

Alrededor de 500 vecinos pasaron la noche en el polideportivo de Camarzana de Tera y otros 150 encontraron refugio en el albergue de Rionegro del Puente. Amanece ahora con un respiro: no hay llamas activas y, si las condiciones lo permiten, en las próximas horas se reabrirán las carreteras y se permitirá el regreso a sus hogares de quienes fueron desplazados.
La noche fue intensa, especialmente en El Cubo de Benavente, donde se realizaron intervenciones de emergencia en viviendas con tejados de retama para evitar que el fuego las devorara. Hubo también actuaciones forestales, retirada de vehículos para proteger bienes y medidas urgentes en explotaciones ganaderas.
Pese a los esfuerzos, las llamas arrasaron una nave con material de ferretería, que colapsó por completo, y alcanzaron dos viviendas, una de ellas parcialmente. Los propietarios fueron localizados e informados de la situación.
El presidente provincial estuvo presente en el operativo durante toda la noche, acompañando a los efectivos que defendieron con éxito la integridad del núcleo urbano, atacado por varios flancos y con construcciones antiguas rodeadas de vegetación en alto riesgo.
En estos momentos, las unidades desplazadas del parque provincial de Aliste y la nodriza se retiran, mientras que la dotación del parque provincial de Rionegro permanecerá en la zona hasta nuevo aviso.
Hoy, el agradecimiento es unánime: bomberos y equipos de emergencia han demostrado, una vez más, que su trabajo incansable y su valor son la mejor barrera frente al fuego.




















