Madre y abuela orgullosas dando los últimos retoques a Manuel
  • Ayer por la tarde, la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Tábara se llenó de alegría para celebrar el bautizo del pequeño Manuel Cid. En un ambiente familiar y festivo, el niño recibió las aguas bautismales arropado por sus padres, familiares y amigos.

Sus padrinos, los orgullosos tíos Alejandro Cid y Demelza Ballestero, vivieron con emoción cada momento de la ceremonia. Sin embargo, el gran protagonista parecía tenerlo todo bajo control: Manuel pasó la mayor parte del acto profundamente dormido, sin inmutarse ni con el agua del bautismo. Ni un llanto, ni un gesto de molestia… todo un pequeño campeón. La pregunta que quedó flotando entre los asistentes fue inevitable: ¿a quién se parecerá?

Como manda la tradición, a la salida de la iglesia los padrinos cumplieron con el ritual más dulce, lanzando caramelos y chucherías para todos los niños que se acercaron a compartir la celebración. Entre risas, fotos y abrazos, la tarde quedó marcada como un recuerdo imborrable en la vida del pequeño Manuel y de toda su familia.

Fotos cedidas por Ester Cid

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