“CREO QUE LA IMAGINACIÓN ES LA PRINCIPAL FACULTAD DE LA MENTE HUMANA. LA FANTASÍA, LA HABILIDAD, EL ARTE DE USAR Y
CONTROLAR LA IMAGINACIÓN EN NARRATIVA ES EL MEJOR Y EL MÁS FELIZ EJERCICIO EN EL USO DE ESA FACULTAD, JUNTO CON LA
CIENCIA, QUE LA USA PARA CONECTAR HECHOS QUE PARECEN NO RELACIONADOS.”
(URSULA K. LE GUIN)

Aún recuerdo las historias de los años de emigrantes en Alemania de muchos españoles . De niño me contaban cómo, tras volver de pasar hambre en la posguerra, vieron que, con un sueldo de peón caminero, que pasaba más tiempo en paro que trabajando, no podía dar de comer a su incipiente prole. Decidieron irse, como tantos otros zamoranos y leones, a donde hubiera trabajo. Eran los años en los que el Reino de León no eran tres, Zamora Salamanca y León sino cuatro: Zamora-Salamanca-León , Bilbao y Leganés; o L`Hospitalet, o un pueblo o barrio Zamorano en Barcelona o en Madrid.

Algunos, como, todavía se fueron aún más lejos. fueron de aquellos españoles a los que, al cruzar la frontera, les pedían pagar con francos e insistían en pagar con las pesetas

Alguien les habló de que en Alemania pagaban mejor. Y se apuntaron a ir a trabajar como Gastarbeiter a una base militar americana cerca de Fráncfort del Mena. Allí realizaban todos los trabajos que ni los soldados americanos, ni los soldados alemanes, querían realizar, derrotados en la Segunda Guerra Mundial, muchos Españoles despues de cuarenta años trabajando en Alemania sólo aprendieron a decir Bier, Brot, Sauerkraut, Kartoffelnsalat, Wurst y, por una anécdota que hoy prefiero no contar, Spanische Scheisse.

Esperaban impacientes en la estación el tren que le llevaría a la ciudad que dio nombre al perfume más antiguo del mundo. Entonces tenían dos opciones: trabajar como jardineros en Hannover o como mineros en Colonia. No se lo pensaron mucho, eran jóvenes y creían que trabajar en la mina no sería tan duro.  Así comenzaban su aventura como Gastarbeiter – “trabajador invitado” en alemán- en la mina de carbón de Zollverein, la más grande y moderna del mundo y que, en la actualidad, constituye un ejemplo representativo del desarrollo de la industria siderúrgica en Europa.

Muchos de los españoles que llegaron aquí a finales de los 60 pensaban que los alemanes ataban los perros con longanizas. Creían que con trabajar un año ganarían suficiente para regresar a España y comprarse una casa. Después de ese año, se daban cuenta de que no habían ganado suficiente así que decidían quedarse un año más. La mayor barrera que se encontraban los Gastarbeiter al llegar aquí era el idioma. Muchos veían su estancia en Alemania igual de temporal que su contrato. Al fijar siempre una fecha de vuelta, no se esforzaban en aprender alemán y, por lo tanto, no podían aspirar a un puesto mejor. Aun así, hubo quien decidió quedarse a pesar de las trabas que suponía un idioma tan diferente al suyo. “Hace poco se marchó un paisano nuestro aquí, que había estado más de 50 años, nunca aprendió el idioma aleman.

«La historia de la emigración española está llena de mentiras, se maquilló convenientemente y todos nos hemos creído esa versión, porque es más duro enfrentarse a la verdad y la historia». «El tren de la memoria es un homenaje a la dignidad de unas personas que han sufrido mucho y que despertaron a los sindicatos y las reivindicaciones laborales en situaciones muy difíciles. Entonces había más solidaridad, porque una gran mayoría trabajaba en fábricas, ahora los emigrantes están más dispersos y les resulta más difícil agruparse»

«Estas barracas se usaban, antes de venir las expediciones de españoles, como cuadrizas de caballos. Y entonces nos trajeron a los emigrantes aquí, y cuando aquello se acabó, se hizo la Sociedad Protectora de Animales y esto lo tenían como rehabilitación de los animales. La historia es así: animales, personas, animales… Lo  próximo no sabemos lo que será!”.

LOS ESPAÑOLES RECORDAMOS MUY BIEN ESTAS HISTORIAS FAMILIARES O PERSONALES DE EMIGRACIÓN. ES POR ESO QUE ENTENDEMOS QUE ES UN TEMA QUE DEBE TRATARSE CON MUCHA RESPONSABILIDAD

Aquellos que, siguiendo la demagogia irresponsable, acusan a los españoles de no recordar su propia historia como país de emigrantes ahora que llega la inmigración, mienten. Los españoles recordamos muy bien estas historias familiares o personales de emigración. Es por eso que entendemos que es un tema que debe tratarse con mucha responsabilidad. La inmigración es una riqueza para la sociedad de acogida y una pérdida para la de partida,

Con todo lo tratado anteriormente, se aprecia que esa intención de mejorar, de superarse y, en resumen, de obtener bienestar familiar al emigrar, no ha sido del todo satisfecha por la mayoría de los emigrantes en Alemania,  de ahí sus intenciones de retorno, de preferir estar en España con la familias y reinsertarse laboralmente en sus localidades de origen, que quedarse en Alemania “sobreviviendo”, “trabajando para comer y vivir” o sin tener la opción de “ahorrar”.