- Una semana más, la Plataforma por una Sanidad Pública digna de la zona de Tábara alza su voz contra el desmantelamiento y la desidia que, según afirman, sufren los servicios sanitarios públicos de nuestra Comunidad Autónoma. En un nuevo acto de protesta celebrado el pasado sábado, la plataforma se hizo eco de las últimas noticias que reflejan la grave crisis de la sanidad pública, no solo en Castilla y León, sino a nivel nacional.

La desatención de la salud pública a nivel nacional se muestra en diversos informes y casos que se han recogido en los medios de comunicación. En Galicia, por ejemplo, se informaba de más de cuatro meses de espera para una consulta con el anestesista y hasta 490 días para una simple endoscopia. En Madrid, el barrio de El Cañaveral, que alberga a más de 25.000 personas, lleva más de 10 años sin ambulatorio, escuela pública ni biblioteca, poniendo de manifiesto la priorización de lo privado sobre lo público en muchos puntos del país.
En Andalucía, el retraso en los diagnósticos de la campaña de detección precoz de cáncer de mama ha afectado a más de 2.000 mujeres. A pesar de las promesas de la Junta de corregir estos fallos en el cribado, las demoras continúan poniendo en riesgo la salud de miles de ciudadanos.
Tamara Contreras, médica y portavoz de los profesionales del sector, ha declarado a los medios que “el sistema está enfermando y nosotros también”, una afirmación que pone en evidencia la precaria situación de los profesionales médicos, que ven cómo el sistema sanitario se desmorona por falta de inversión y apoyo.
La Plataforma de Tábara, al igual que otras en Castilla y León, denuncia lo que consideran un juego sucio con la salud pública. Afirman que “no nos venden una sanidad concertada que lo único que hace es desgastar la pública y engordar los bolsillos de los políticos”, señalando que la solución a las largas listas de espera y la escasez de profesionales pasa por invertir en el sistema sanitario público, cuidando a los profesionales que lo conforman y asegurando más recursos.
Como subraya la plataforma, “cuando la cosa se pone fea, todo el mundo corre a la pública a intentar salvar su vida”, por lo que la lucha en defensa de los servicios públicos es esencial, no solo por el bienestar de los ciudadanos de hoy, sino también por el de las futuras generaciones.
La sanidad y la educación, recuerdan, son derechos fundamentales, y aunque ambas competencias sean autonómicas, “no debemos permitir que los políticos jueguen con ellas y las politicen para su propio beneficio”. “Nuestra salud y nuestro futuro no son negociables”, enfatizan. De seguir por este camino, advierten, solo los que tengan medios económicos podrán acceder a la sanidad y la educación de calidad.
Por todo ello, la Plataforma por una Sanidad Pública digna de Tábara continúa su lucha. Cada sábado, sin importar las condiciones climáticas, los miembros de la plataforma siguen saliendo a la calle para reivindicar el derecho a una sanidad pública digna.
Finalmente, agradecen el apoyo constante de los ciudadanos que les acompañan y de los medios de comunicación, quienes, afirman, son cruciales para dar visibilidad a sus protestas. “Lo que no se ve ni se oye, no existe”, concluyen.




















