Este domingo, se han concentrado en Rabanal del Camino, peregrinos, hospitaleros y representantes de asociaciones de todas las comunidades de España, con el propósito de visibilizar y tratar de evitar, el atentado irreparable que se está cometiendo contra un símbolo del Camino de Santiago como es la Cruz de Ferro.

A esta concentración, más de media docena de peregrinos de nuestra provincia, todos ellos de la Asociación Zamorana de los Caminos de Santiago, han asistido para manifestar, que no están de acuerdo con las obras que se proponen realizar.

Un entorno natural como el que rodea a la Cruz de Ferro, ha permanecido durante siglos para que los peregrinos depositarán sus deseos a través de una piedra que depositaban en su base, manteniendo el túmulo que sujeta la Cruz y estos deseos, se han visto vulnerados por la excavadora que los ha trasladado del lugar donde fueron depositados, a vete a saber dónde.

En el reciente encuentro de las asociaciones de todo el mundo celebrado en Santiago de Compostela, en una de las ponencias se manifestó que el camino de Santiago, al estar contemplado por la UNESCO como patrimonio de la humanidad, dispone del grado más alto de protección para nuestro patrimonio. Sin embargo, por lo que hemos podido ver, no todos saben cumplir con la misión que tienen encomendada y algunos responsables de mantener nuestro patrimonio, no ha tenido la diligencia suficiente para evitar una transformación tan radical como las que se pretende hacer en este icono del camino.

Los asistentes a esta convocatoria, después de recorrer los 7 km que separan Rabanal del Camino hasta la Cruz de Ferro, se concentraron ante la Cruz y leyeron el siguiente comunicado.

COMUNICADO

Estos últimos años venimos viendo cómo eso que tanto amamos, el Camino de Santiago, viene sufriendo humillación tras humillación sin que nadie haga nada. Aquellos que en teoría tienen que defender el legado milenario de nuestros antepasados no hacen nada para evitar la banalización y comercialización de este patrimonio mundial que tanto queremos y tanto nos aporta. Algunas de las asociaciones de «amigos» del Camino de Santiago no alzan la voz de alarma por todo esto que está sucediendo, seguramente por miedo a perder las suculentas subvenciones.

Atentados al patrimonio mundial como el que se hizo a unos pocos kilómetros de aquí, en Foncebadón, quedaron en el olvido tanto como las piedras milenarias de sus calles que pisaron millones de peregrinos quedaron olvidadas debajo de un manto de hormigón.

Hoy la lotería de la destrucción del patrimonio le tocó de lleno a la cruz de ferro, un lugar este cargado de energía y espiritualidad creado piedra a piedra, rezo a rezo, oración tras oración por millones de peregrinos que pasaron por aquí con penas, miedos, angustias, plegarias y esperanzas.

Este atentado contra la Cruz de Ferro no solo es contra un montón de piedras y un mástil de madera con una cruz de hierro en lo alto, no, la Cruz de Ferro es un símbolo que no deja indiferente a ningún peregrino que pase por este mágico lugar, y es por ello un atentado directo contra la espiritualidad del Camino de Santiago, contra los valores que nos inculcó Don Elías Valiña entre otros muchos, contra el legado milenario que nos toca defender a nosotros para que las futuras generaciones de peregrinos encuentren un camino de Santiago lo mejor conservado posible y con la mayor carga de espiritualidad.

Por eso no pedimos, exigimos, que se devuelva tanto al monumento como al entorno de la Cruz de Ferro a su anterior estado, inalterable supuestamente por ser un espacio protegido, y se proteja ante futuras intervenciones. Solicitamos, además, el alejamiento de la carretera del entorno inmediato del monumento para su mejor protección y respeto.

Ayer fue Foncebadón, hoy la cruz de ferro, mañana la lotería de la banalización y comercialización seguirá su curso. ¿Qué será lo siguiente? Sea lo que sea tendrán en frente siempre a la comunidad de peregrinos que amamos el camino y actuamos por amor al Camino.

Buen Camino a todos y gracias por venir.

PROMOCIÓN
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