Me han sorprendido, relativamente, las manifestaciones del señor vicepresidente de esta comunidad, cuando aseguraba que la pérdida de población de la provincia de Zamora, se debe a que estamos mal comunicados y muy alejados de Madrid.

Seguramente este señor dispone de infinidad de datos que yo desconozco y creo que tendrá argumentos muy sólidos y contrastados para formular dichas declaraciones, pero humildemente, pensando en estas palabras, no he podido por menos de darme cuenta de lo alejados que algunos se encuentran de la realidad.

Zamora, se encuentra a unos 250 km de Madrid y está comunicada con la capital, por una línea de alta velocidad y por autovías y autopistas, con lo cual considero, que la comunicación, aunque siempre debe ser mejorable, no es tan precaria como la que disponen otras comunidades y provincias.

Pensando en voz alta, por mi mente han pasado esas comunidades como Cantabria, Logroño, Navarra,……, o esas provincias; Álava, Lérida, Almería,…. que se encuentran mucho más alejadas de la capital y no disponen de las comunicaciones que nuestra ciudad posee.

Los datos dicen que el desarrollo que tienen estas comunidades y estas provincias, es muy superior al que contamos en la nuestra, por eso, siempre desde la humildad de no ser alguien que disponga de la información que tiene este señor, soy de la opinión, que el problema de la despoblación, no radica especialmente en los argumentos que nos ha manifestado.

Esta provincia, que hace poco más de una generación se encontraba en la media de desarrollo de todas las provincias del Estado, en los últimos años, representa el referente de lo que no se debe hacer, porque las políticas que los diferentes gobiernos han ido aplicando, con un abandono que resulta lacerante, son las que nos han llevado a ese furgón de cola del tren del desarrollo.

Llama la atención que provincias como Lérida o Álava, que hace 40 años no despuntaban por el desarrollo dentro del conjunto de la comunidad en la que se encontraban, en la actualidad, seguramente por políticas activas y tendentes a una mejora en la calidad de vida de quienes las habitaban, permitan que en estos momentos representen un modelo de implicación de quienes tenían la responsabilidad y la obligación de su desarrollo.

Seguramente existen otros muchos factores que inciden en esta vergonzosa situación a la que nos han abocado los diferentes líderes, cuya única misión era nuestro desarrollo, y aquí entran todos, porque los diferentes gobiernos que hemos padecido, no han sabido cómo dinamizar aquellas provincias que parecían más débiles.

Porque señor vicepresidente, nuestra misión en la vida, independientemente del ámbito en el que nos situemos (familiar, político, económico,….), es conseguir que el débil adquiera el músculo necesario para subsistir, porque el fuerte siempre cuenta con recursos para su desarrollo y si permitimos que la debilidad de los más desprotegidos, vaya in crescendo, llegaremos a la situación en la que ahora nos encontramos.

En esta comunidad, existen grandes diferencias entre unas provincias y otras, cosa que no ocurre con otras comunidades en las que siempre se ha tendido a ayudar al más desprotegido para evitar su declive, algo que desgraciadamente no ha ocurrido en esta tierra y por eso, nos encontramos en la situación a la que nos han conducido.

Creo que todos tenemos claro cuál es el problema y más ustedes, que disponen de la información y de los medios para conocerlo, pero en esta vida, a veces, hay que tomar decisiones difíciles y favorecer únicamente a los que despuntan, es la postura más cómoda y también la más injusta.

Creo que el problema no es el que usted señala, hay momentos en los que debemos hacer una reflexión y mirarnos al ombligo para poder actuar en justicia.

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