Cuando Pepa, hace ya varios años, reunía a sus vecinos para celebrar en el barrio la noche de San Juan con una humilde chocolatada ante una pequeña hoguera, no se podía imaginar que su idea calaría hondo entre los tabareses y este año fueran más de ochenta lo vecinos los que se reunieran en el Auditorio Leticia Rosino para disfrutar de una cena donde no faltó, por supuesto, el chocolate y a falta de hoguera, una rica quemaidiña de fruta para ahuyentar a los malos espíritus de Tábara.

Una velada alegre y divertida, donde los asistentes pudieron disfrutar de una larga y divertida tertulia