15 de Septembre 2013

Tras un día cargado de acontecimientos, Danza, Gigantes y Cabezudos, Mercado Medieval, multitud de juegos para los más pequeños y hornazo para todos, a la medianoche comenzó el desfile de disfraces donde la audacia y el ingenio fueron los protagonistas de la noche.

Los más pequeños abrieron el desfile deleitando a los presentes con su magia vestida de los más diversos cuentos infantiles y metidos en el papel de tal manera que el propio «d´artagnan» parecía haber resucitado por la fuerza y el ímpetu con el que el pequeño se movía por el recorrido hacia el jurado.

Los mayores, derrocharon ingenio en cada representación, desde los antiguos egipcios hasta la más moderna tecnología como el «Whats app». Los astronautas que parecía hubieran aterrizado en ese momento incluida la avería de su «carro lunar»; Los bañistas de los años 20, calentaron el ambiente, cual si estuvieran en la playa más cálida del planeta, cierto que la noche estaba propicia para el evento. Los majestuosos Egipcios incluida su pirámide y momia faraónica, o el mismísimo Faraón, implacable en su carruaje rodeado de todos sus lacayos. La guinda del ingenio y el buen hacer, sin duda la pusieron los integrantes del «7º Parto» que represnetaron un autentico parto donde no faltó detalle alguno, desde la ecografía, pasando por el gotero o la comadrona que nerviosa y «exuberante» asistía al parto y al desmayo del padre al ver que su hijo era negrito …

Sesnández, bien puede estar orgulloso, no queda un solo vecino que no colabore en las fiestas y eso se traduce en alegría y camaradería, donde hasta el último rincón del pueblo respira alegría, ingenio y buen hacer. Hasta del estómago se han preocupado con ese rico hornazo que las mujeres han cocinado a la antigua usanza y que derrocha sabor, eso sí, unos killos de más tras las fiestas seguro que habrá.

El punto y final del ajetreado día lo puso la Orquesta Marimba de Pontevedra, que amenizó la noche deleitando a los asistentes con su magnífica música para todos los gustos, desde el pasodoble o la rumba para los mayores, hasta los más modernos bailes para la juventud.

Santiago Andrés