almeida 01 de abril de 2017

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El día 1 de Abril, no será una jornada cualquiera en la Villa de Tábara porque entre las once de la mañana y las nueve de la tarde se podrá contemplar en el Centro de Interpretación de los Beatos una de las obras cumbres del arte en miniatura medieval.

Regresa al lugar en el que fue concebido el Beato de Tábara que hace mil años se alejó para siempre del scriptorium en donde las manos diestras de Magius fueron miniando los pergaminos hasta conseguir unas obras maestras de gran belleza.

            Durante su creación se produjo la muerte del artista y fue su discípulo Emeterio quien se encargó de finalizarla junto a los escribas Monnius y Senior, aportando en ella todos los conocimientos que su maestro supo inculcarle.

            Este es uno de los tres legados que el Monasterio de San Salvador de Tábara concibió para engrandecer el arte medieval, pero hay otros dos que también forman parte de la historia de la villa, el Beato de San Miguel o Beato Morgan y el Beato de Gerona, que también corrieron la misma suerte que el de Tábara y poco tiempo después de ser creados, fueron custodiados lejos del monasterio que también desapareció.

            El Beato de Tábara ha perdido con el paso del tiempo una parte de su contenido original, pero conserva 11 miniaturas en buen estado y otras tres muy deterioradas, entre las que destacan el Omega colofón, que es una hermosa miniatura con una simetría perfecta y la miniatura de la Torre en la que se puede ver cómo era el scriptorium que había en el monasterio.

            Pero la importancia de San Salvador de Tábara no se centra en estas tres obras de elaboración propias sino que también se puede imaginar su relevancia en otros beatos que son copias de los que se concibieron en su scriptorium.

            Todo ello nos hace imaginar la importancia que el Monasterio de San Salvador de Tábara representó para el arte medieval y por ese motivo, la Villa de Tábara, está reconocida como ese centro de la cultura de los beatos que se da a conocer a través del Centro de interpretación de los Beatos que se ha creado en el origen donde todo aconteció hace ya muchos siglos.

            El Beato de Tábara ha sido declarado por la UNESCO “Memoria del Mundo” y con motivo del 150 aniversario del archivo Histórico Nacional, ha sido la imagen de este acontecimiento a través de una de sus láminas más conocidas, la torre del scriptorium donde los escribas realizaban su trabajo.

            Son motivos más que suficientes para que durante dos días; 31 de Marzo y 1 de Abril, se hable de la importancia que los Beatos tuvieron en el arte medieval y el lugar en el que van a hacerlo es donde fueron concebidas algunas de las páginas más hermosas que la historia nos ha legado.

            En un apretado programa se va a hablar de los trabajos que investigadores del arte medieval presentaron ante la UNESCO para que estos códices fueran declarados “Memoria del Mundo” en la convención celebrada en Abú Dhabi y representan un legado que se debe proteger para transmitirlo a las generaciones venideras.

            También se expondrá la importancia que la cooperación cultural tiene en objetivos comunes como fue la que los departamentos de cultura de España y de Portugal desarrollaron para que las obras que fueron creadas en el recogimiento de sus monasterios, tengan el reconocimiento por todos los amantes del arte en el mundo.

            La importancia que los monasterios visigodos y mozárabes tuvieron en una zona convulsa como era a finales del siglo pasado el valle del Duero será también uno de los temas que se debatan en estas ponencias.

            Se despejaran algunas dudas sobre el trabajo de Magius en el Monasterio de San Salvador de Tábara, porque siempre ha existido algo de controversia respecto al origen de este monje artista, pero el hallazgo de un sarcófago tardoantiguo con algunas referencias al monje nos permitirán esclarecer las discrepancias que pueda haber.

            Sin duda, a pesar que su presencia física no se encontrara ese día en Tábara, estará en la mente de todos y el profesor John Williams que dedicó buena parte de su vida a estas joyas de la miniatura medieval, se encontrará también en Tábara, porque el legado que dejan algunas personas les convierte en inmortales y el profesor Williams estará presente a través de su obra, de los recuerdos que fue dejando en el pueblo y de sus propios restos que descansan en el lugar en el que Magius fue dejando sobre el pergamino una buena parte de su genio.

            Sin duda se trata de un programa ambicioso que cuenta con relevantes personas cada una de ellas, gran conocedora del tema que va a desarrollar y veremos como el Salón de actos de la Biblioteca Pública Municipal “Alicia Casado se queda pequeño para acoger a todas las personas que desean escuchar a los ponentes para ampliar sus conocimientos sobre un tema que viven y sienten a diario, los Beatos, porque son una parte importante en sus vidas, que siempre han estado a su alrrededor.

            Para algunos también presenciar el manuscrito original del Beato de Tábara se convertirá en uno de esos momentos que se recuerdan toda una vida, porque la mayoría solo podrá conformarse con seguir viendo el facsimil que se conserva en el Centro de Interpretación de los Beatos.