Ángel Ferrero –23 de agosto de 2016.

Ágel Ferrero, incansable poeta, despide así a D. José Manuel, que apenas durante un año fue párroco de Sesnández, y sin embargo, a pesar de la premura por la que pasó, dejó huella y los vecinos no le olvidarán tan pronto ….

(D. José Manuel Ramos, párroco de Tábara, atendió la parroquia de Sesnández menos de un año, pero nos deja un lamento)

Pasaste como el viento que arrastra la semilla

y deja en lo que queda su poso de orfandad;

el corazón se queda de pie sobre la orilla

y mira al horizonte con sed de eternidad.

 

Apenas nos dijimos el ¡hola! consabido

y dimos unos pasos acompasando el pie,

han puesto en nuestros labios un adiós dolorido

mientras flota en el aire el signo de un ¿por qué?

 

De nuevo los misterios de Dios se hacen patentes

poniendo su penumbra de duda en la razón,

al divino deseo se doblan nuestras frentes

aunque el dolor de ausencia nos llague el corazón.

 

¿Para qué en nuestros labios pusiste la dulzura

si luego nos la quitas y nos pones la hiel?

Con el alma encogida seguiré mi andadura

lamentando la ausencia de don José Manuel.

Ángel Ferrero 26 de junio de 2016