- Tábara se convierte en refugio improvisado para los vecinos desalojados por el incendio

La tragedia del fuego ha golpeado hoy a Abejera. Sus vecinos, obligados a abandonar sus hogares por el avance del incendio, han encontrado cobijo provisional en el auditorio municipal de Tábara. Allí, familias enteras, muchas con niños y personas mayores, afrontarán una noche incierta lejos de sus casas, con la preocupación por lo que han dejado atrás.
El auditorio se ha convertido en un refugio improvisado, pero no cuenta con todo lo necesario para ofrecer descanso y calor a quienes lo han perdido, al menos temporalmente, todo. La previsión es que decenas de personas pasen la noche en este espacio, y la necesidad más urgente es clara: colchonetas y mantas.
Desde el Ayuntamiento de Tábara y las asociaciones locales se hace un llamamiento a la solidaridad de los vecinos de Tábara y de las localidades cercanas. “Cada colchoneta o manta puede marcar la diferencia para que una familia descanse esta noche”, insisten los voluntarios que ya trabajan en la organización del espacio.
El fuego no solo destruye montes y viviendas: rompe rutinas, arranca recuerdos y obliga a empezar de nuevo. Esta noche, la ayuda de cada persona es un abrazo colectivo que puede mitigar el miedo y el cansancio de quienes han tenido que huir sin mirar atrás.
Quienes puedan colaborar, pueden acercar sus donaciones directamente al auditorio municipal de Tábara durante toda la tarde y la noche. En momentos así, la unión de un pueblo es la mejor defensa contra las llamas de la adversidad.




















