• Los leonesistas agradecen el esfuerzo de los efectivos, pero critican la falta de medios y la desatención de la Junta de Castilla y León

Tras una noche dramática que obligó a desalojar 23 localidades y dejó a casi 4.000 personas fuera de sus casas en las provincias de León y Zamora, Unión del Pueblo Leonés (UPL) ha trasladado su “agradecimiento y reconocimiento” a todos los profesionales y voluntarios que trabajan sin descanso para contener los incendios y proteger a la población.

Sin embargo, junto a ese reconocimiento, la formación leonesista ha lanzado una dura crítica a la Junta de Castilla y León, denunciando “la precariedad” en la que desempeñan su labor los bomberos forestales. Según UPL, los incendios que están arrasando la comunidad, especialmente en León y Zamora, han evidenciado “la falta de medios humanos y materiales suficientes” para atender con eficacia las emergencias.

Jornadas maratonianas sin avituallamiento

El partido señala que los propios bomberos forestales han denunciado la carencia de suministros básicos durante las intervenciones. En muchos casos, el avituallamiento —comida y agua— no se entrega hasta que finalizan las labores, después de turnos de hasta 16 horas en condiciones extremas. “El señor consejero debe recordar que no solo él tiene por costumbre comer, sino que nuestros bomberos forestales también tienen derecho a comer y beber en tiempo y forma”, reprochan desde UPL a Juan Carlos Suárez-Quiñones, titular de Medio Ambiente.

A modo de ejemplo, citan lo ocurrido recientemente en Ávila, donde varios efectivos fueron alojados en un hotel sin aire acondicionado tras combatir un incendio en plena ola de calor, para ser enviados posteriormente sin el descanso necesario a los fuegos en la comarca de Las Médulas, en León, en lo que describen como una “odisea y locura”.

Condiciones laborales “bastante malas”

UPL denuncia que las condiciones laborales de estos profesionales son “bastante malas”, con contratos precarios y salarios “miserables”. Además, critican que en invierno los días de lluvia no se abonan a los pocos efectivos que permanecen en activo, en lugar de aprovechar ese tiempo para tareas de prevención como el desbroce de márgenes, el mantenimiento de cortafuegos o el fomento del pastoreo, que podría reducir el riesgo de incendios y dinamizar la economía rural.

Propuestas sin debatir

En materia legislativa, UPL recuerda que ha presentado en el último periodo de sesiones dos Proposiciones No de Ley. La primera, en febrero, pedía mantener operativos todos los puestos de vigilancia contra incendios en Zamora, León y Salamanca, preservar los puestos de trabajo y combinar tecnología y personal especializado para mejorar la detección temprana. La segunda, en mayo, solicitaba declarar la excepcionalidad de las condiciones naturales de 2025, activar una campaña extraordinaria de prevención y extinción y minimizar riesgos. Ambas iniciativas siguen sin debatirse por parte del PP en las Cortes.

Exigen responsabilidades políticas

La formación leonesista concluye su comunicado con una petición de dimisión del consejero Suárez-Quiñones, a quien responsabiliza de “catástrofes como las de la Sierra de la Culebra, Monsagro o las de estos días en Las Médulas y La Carballeda”. “Difícilmente podemos esperar su cese de un presidente de la Junta que estaba desaparecido y que ahora se enreda en discutir si su tardía aparición fue al tercer día o no”, añaden desde UPL.

Mientras tanto, la lucha contra las llamas continúa, y miles de vecinos esperan poder regresar a sus hogares en una de las peores crisis medioambientales de los últimos años en Castilla y León.

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