El pasado sábado, el UDC Tábara recibía la visita del líder de la liga, el CD Morales del Vino. La evidente mejora del conjunto tabarés en los últimos encuentros hacía presagiar que se iba a vivir un duelo muy igualado, aun existiendo una diferencia abismal en la clasificación.

Con el pitido inicial, el UDC Tábara tomó las riendas del partido y fue el primero el golpear con un gol de Borja, que adelantó a los locales en el marcador. Las acometidas locales eran constantes y ponían en serios apuros a un conjunto moralino que tuvo que arriesgar y desplegar todo su potencial defensivo, cometiendo varias faltas no exentas de polémica que bien podrían haberles llevado a la expulsión de alguno de sus jugadores.

Sin embargo, el conjunto tabarés, que continuaba asediando la portería visitante, consiguió volver a anotar con un gol de Samuel, seguido de un nuevo gol de Borja que mandó el partido al descanso con un contundente 3-0.

PUBLICIDAD

Tras el descanso, Morales del Vino, que se veía contra las cuerdas, planteó un esquema ofensivo con portero-jugador, comprometiendo a la defensa tabaresa. La polémica volvió a hacer acto de presencia con la expulsión del jugador local Ioritz, que hasta el momento estaba siendo diferencial, por aquejar al árbitro varias acciones dignas de sanción para el equipo visitante. Los locales resistían defendiendo con un hombre menos, pero en una acción inexplicable, el árbitro interpretó una patada de un jugador visitante a Samuel como penalti a favor de Morales del Vino, que puso el 3-1 en el marcador.

El resto del segundo tiempo estuvo marcado por acciones de la misma índole que caían siempre a favor del equipo visitante. Las protestas del banquillo tabarés, que consideraba injustas las decisiones arbitrales, propiciaron la expulsión de Christian Ferreras y del técnico Óscar Arias, y dejaban por los suelos la moral de un conjunto local que veía cómo se le escapaba la victoria de forma estrepitosa, llegando a ceder el 3-5 en el marcador.

Pero fue en ese momento cuando la afición presente en el Municipal de Tábara comenzó a apretar y a alentar a los suyos, haciendo a los jugadores despertar de su letargo. Sería Jose Manuel el encargado de anotar para colocar el 4-5 en el marcador, y a 15 segundos para el final del partido, fue Sesio quien remató un balón raso al área que propició el 5-5 definitivo.

Al final, reparto de puntos en un partido en el que los locales pusieron en serios apuros al líder de la categoría, demostrando que después de un aterrizaje difícil en la Liga Zamora Futsal, son un equipo a tener en cuenta.

Publicidad

.

Publicidad