SAF – 20 de abril de 2014.

cirio2La solemne Vigilia Pascual comenzó puntual a las nueve de la noche, pero la lumbre se resistía a prender, al final cogió fuerza y el Cirio Pascual pudo

encenderse y dar comienzo la ceremonia.

 

Tal como manda la tradición, anoche en medio de la oscuridad, comenzó la procesión de entrada de la Vigilia cantando por tres veces la aclamación al Cristo: «Luz de cristo. Demos gracias a Dios», mientras se iban encendiendo el resto de las velas de los presentes hasta llegar al altar. Una vez allí se colocó el cirio en el candelabro que será su soporte durante todo el año.

Sin duda que el Cirio Pascual es el símbolo más destacado del Tiempo Pascual. La palabra «cirio» viene del latín «cereus», que significa cera. El cirio más importante es el que se enciende en la vigilia Pascual como símbolo de cristo – Luz, por eso una vez encendido desde la primitiva llama, pasa a ser colocado sobre el candelabro y presidir todos los actos cristianos a lo largo del año litúrgico.

cirio

El Cirio Pascual es ya desde los primeros siglos uno de los símbolos más expresivos de la Vigilia, y tiene una inscripción en forma de cruz, acompañada de la fecha del año y de las letras Alfa y Omega, la primera y la última del alfabeto griego, para indicar que la Pascua del Señor Jesús, principio y fin del tiempo y de la eternidad.

«acepta, Padre Santo, el sacrificio vespertino de esta llama, que la santa Iglesia te ofrece en la solemne ofrenda de este cirio, obra de las abejas. Sabemos ya lo que anuncia esta columna de fuego, ardiendo en llama viva para gloria de Dios… Te rogamos que este Cirio, consagrado a tu nombre, para destruir la oscuridad de esta noche».

El Cirio Pascual estará encendido en todas las celebraciones durante las siete semanas de la cincuentena pascual, en un lugar destacado del altar mayor, hasta la tarde del domingo de Pentecostés. El Cirio Pascual también se usa durante los bautizos y en las exequias, es decir al principio y el término de la vida temporal, para simbolizar que un cristiano participa de la luz de Cristo a lo largo de todo su camino terreno, como garantía de su definitiva incorporación a la Luz de la vida eterna.

A continuación D. José Manuel bendijo el Agua en la pila bautismal, otro rito importante de este día, y tras cantar las letanías de los Santos, los fieles presentes renovaron las promesas del bautismo y finalmente fueron asperjados con el agua bendita. Al final de la ceremonia, como es costumbre, los fieles recogieron un poco de agua bendita para llevarla a sus hogares y bendecir los inmuebles y bienes como manda la tradición.

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