La provincia de Zamora cuenta con cinco caminos que conducen a los peregrinos a Santiago de Compostela, con más de 500 km de trazado por la provincia, lo que representa un patrimonio muy importante, sobre todo para esos pequeños pueblos a los que no vaya a llegar nunca un turista, pero sí pasan los peregrinos que pueden convertirse en los mejores embajadores de estas pequeñas poblaciones.

La Asociación Zamorana de los Caminos de Santiago, en el momento de su creación hace cinco años, contaba con un albergue en el que se practicaba la acogida tradicional a los peregrinos, el albergue municipal de Tábara, pero queríamos mantener y ampliar este tipo de acogida en otros albergues de la provincia.

Tratamos de asumir la gestión del albergue municipal de Zamora y así se lo propusimos al ayuntamiento, porque entendemos que desde Zamora se puede organizar y dinamizar todo el trazado de la provincia, pero por lo que se ve, los regidores del ayuntamiento de la capital, confían más en los foráneos que en las gentes de su tierra y después de más de dos años, no hemos tenido ninguna respuesta a nuestra propuesta.

Pero queríamos desarrollar los caminos y comenzamos por implicarnos en las infraestructuras que el peregrino necesita cada jornada. Uno de los caminos que se encontraba en un estado de letargo importante, era el camino Zamorano-portugués, porque en las primeras etapas no contaba con ningún lugar en el que los peregrinos se pudieran alojar al finalizar su jornada. Por eso, nos implicamos en la rehabilitación de la casa parroquial de Almendra del Pan, una ardua labor para una asociación incipiente como era la nuestra, pero después de años de trabajo, muy pronto los peregrinos tendrán un lugar de acogida en el que poder descansar.

También en la vía de la Plata, la etapa que los peregrinos debían recorrer después de Zamora, presentaba algunos contratiempos importantes, o bien la reducían ajustándose a los 18 km que separan la capital de Montamarta, donde encontraban el primer albergue, o la prolongaban hasta Riego del Camino, más de 30 km, que para muchos resultaban excesivos. Por eso, la asociación asumió la gestión del albergue recién creado en Fontanillas de Castro, que se ajusta con sus 29 km a una etapa normal para los peregrinos.

Asumimos la gestión del albergue de Ricobayo de Alba, porque representaba una importante alternativa a los peregrinos que se adentraran por el camino Zamorano-portugués. En la actualidad estamos gestionando desde la asociación AZACS, los albergues de Tábara en el Camino Sanabrés, Fontanillas de Castro en la vía de la Plata y Ricobayo de Alba en el camino zamorano-portugués y en este camino, en breve, se abrieran las puertas a los peregrinos en Almendra del Pan.

Los albergues que la asociación gestiona, ofrecen la acogida tradicional que siempre se ha dado a los peregrinos; cena comunitaria, desayuno comunitario y se mantienen únicamente con los donativos de los peregrinos. Es nuestra forma de comprender el camino y sobre todo, la hospitalidad que ofrecemos y trataremos de ir asumiendo más responsabilidades en los caminos de nuestra provincia, manteniendo siempre esta acogida tradicional que pretendemos que con el tiempo, no desaparezca completamente, porque es una de las señas de identidad de la peregrinación.