Tábara desde siempre, se ha encontrado ligada al camino de Santiago a lo largo de la historia y después de 11 siglos y medio, el cambio de nombre de su albergue municipal de peregrinos, pasando a denominarse; albergue municipal los beatos de Tábara, mantiene esa vinculación con la ruta jacobea.

Hace ya más de 1100 años, los santos Froilán y Atilano, levantaron el monasterio de San Salvador, un enclave estratégico para los incipientes reinos cristianos que comenzaban a desarrollarse al norte del Duero.

Tan sólo había transcurrido poco más de medio siglo desde que se descubrieron los restos del apóstol en Compostela y en Tábara, en su Scriptorium, vieron la luz algunos de los códices más importantes que se iluminaron en la edad media. De los tres beatos que el Scriptorium del monasterio de San Salvador dio al mundo; (beato Morgan, beato de Tábara y beato de Gerona), en este último, ya se hace referencia al apóstol Santiago, en una de sus láminas, apareciendo como Iacobus Hispania, seguramente se trata de la más antigua imagen que se conserva del hijo del trueno.

En la edad media, a mediados del siglo XVI, el señor de Tábara don Bernardino Pimentel, dejó reflejado en su testamento, que se dispusiera de un espacio para acoger a los peregrinos en el hospital que había construido.

Durante el siglo XX, el hijo ilustre de Tábara Felipe Camino Galicia de la Rosa, unos apellidos muy peregrinos, aunque todos le conocemos como el gran poeta León Felipe, nos legó algunos poemas en los que reflejaba esa vida de peregrinación en versos y oraciones del caminante, que fue una constante en la existencia del poeta.

  Romero solo…*

    Ser en la vida romero,
romero solo que cruza siempre por caminos nuevos.
Ser en la vida romero,
sin más oficio, sin otro nombre y sin pueblo.
Ser en la vida romero… romero…, solo romero.
Que no hagan callo las cosas ni en el alma ni en el cuerpo,
pasar por todo una vez, una vez solo y ligero,

ligero, siempre ligero.

    Que no se acostumbre el pie a pisar el mismo suelo,
ni el tablado de la farsa, ni la losa de los templos,
para que nunca recemos
como el sacristán los rezos,
ni como el cómico viejo
digamos  los versos.
La mano ociosa es quien tiene más fino el tacto en los dedos,
decía el príncipe  Hamlet**, viendo
cómo cavaba una fosa y cantaba al mismo tiempo
un sepulturero.
No sabiendo los oficios los haremos con respeto.
Para enterrar a los muertos

como debemos
cualquiera sirve, cualquiera…, menos un sepulturero.
Un día todos sabemos

hacer justicia. Tan bien como el rey hebreo,
la hizo Sancho el escudero
y el villano Pedro Crespo.


   Que no hagan callo las cosas ni en el alma ni en el cuerpo.
Pasar por todo una vez, una vez solo y ligero,

ligero, siempre ligero.

   Sensibles a todo viento
y bajo todos los cielos,
poetas,  nunca cantemos
la vida de un mismo pueblo,
ni la flor de un solo huerto.
Que sean todos los pueblos
y todos los huertos nuestros.

                 (León Felipe, Versos y oraciones del caminante, 1920-1929)

A comienzos del siglo XXI, Tábara fue uno de los primeros municipios de la provincia de Zamora, que contó con un albergue municipal para acoger a los peregrinos en su desplazamiento a Santiago a través del Camino Sanabrés.

Demasiada vinculación de esta población con el camino de Santiago, lo que ha permitido que Tábara se convierta con el paso del tiempo, en un referente para los peregrinos, disponiendo de un albergue municipal en el que se mantiene la acogida tradicional que muchos esperan encontrar en su peregrinación.

De nuevo se ha dado un paso más con la reforma y ampliación del albergue municipal de Tábara, un proyecto con una inversión económica del ayuntamiento de Tábara pensando en el futuro, con colaboración de la Diputación de Zamora, ofreciendo a los peregrinos unas instalaciones en las que sentirse especialmente cómodos, mientras descansan y se recuperan de su primera jornada en el Camino Sanabrés.

Recordando la historia, la corporación municipal en el pleno celebrado el 15 de noviembre de 2022, ha acordado por unanimidad, que a partir de ahora el albergue municipal de Tábara, sea conocido como, albergue municipal los beatos de Tábara.

Parece insignificante este cambio, sin embargo, tiene gran importancia, ya que los peregrinos que recorren el Camino Sanabrés, conocerán parte de nuestra historia cuando traten de conocer el significado del nombre del albergue.

Artículo anteriorEl secretario general de Reto Demográfico, Paco Boya, visita el ayuntamiento de Tábara
Artículo siguienteEl programa gratuito de detección de la fibrilación auricular para la prevención del ICTUS en Tábara