almeida – 7 de enero de 2015.

saf 150106 0090

Esta antigua representación, es la que pone el broche final a las Fiestas Navideñas en Tábara. Se trata de una tradición que como tantas otras, no se tiene constancia desde cuándo viene

celebrándose porque no se conservan documentos que puedan asegurarlo, aunque los más mayores del pueblo la recuerdan de cuando eran niños y también escucharon de labios de sus mayores como desde tiempos remotos se venía celebrando en la festividad de Reyes.

 

Como tantas otras manifestaciones culturales, durante la guerra cesó su representación y luego fue cayendo en ese limbo que desemboca en el olvido y se van perdiendo. Pero siempre hay memorias que recuerdan las cosas y los más mayores, de vez en cuando añoraban todo lo que se estaba perdiendo y se lo contaban a los más jóvenes.

Pero eran años en los que las prioridades iban por otro lado y nadie deseaba asumir la responsabilidad y el trabajo de desempolvar cosas que ya parecían olvidadas y lo que era aún peor, la pereza de comenzar a ponerlas en práctica nuevamente teniendo que someterse seguramente a la critica de los más inmovilistas.

Fue Santiago Andrés quien en el año 1963 se decidió a sacar del olvido esta manifestación y fue indagando a través de los abuelos que le iban contando primero como eran los trajes y la indumentaria que llevaban los personajes y a través de esas memorias por las que parece que no pasa el tiempo, fue sacando los versos que dan forma a esta obra teatral, aunque en algunos pasajes, la memoria no llegaba a recordar las palabras exactas, pero en lo fundamental se consiguió recuperar casi toda la obra.

Con estos mimbres fue construyendo ese cesto que culminó en lo que es la representación que se conoce en la actualidad, únicamente hubo un pequeño cambio en el acto III que se amplio después que se realizaran las obras en la casa parroquial y se encontrara el texto integro que se interpretaba antiguamente.

La representación consta de tres actos y tiene como tema argumental la adoración de los Reyes Magos al Mesías recién nacido.

El primer acto se desarrolla en la plaza mayor y comienza en el momento que los Reyes pierden la estrella que venían siguiendo desde sus lugares de origen. En ese momento se dirigen al rey de Judea con la intención que Herodes les vuelva a poner en el camino correcto que deben seguir.

Herodes ajeno a cuanto los magos le dicen, convoca a todos los sabios y astrólogos de su reino y le confirman que se trata del Mesías del que habla la profecía, del rey de los judíos que ha de nacer en una de las más humildes aldeas del reino.

saf 150106 0040El tirano que ve en esta profecía una amenaza para la estabilidad de su gobierno, les adula con toda clase de atenciones y les dice a los magos que busquen a ese Mesías y cuando lo encuentren regresen para comunicarle el lugar exacto en el que se encuentra, de esa forma para él ir a adorarle también.

Aunque sus intenciones son otras muy distintas que no deja que nadie llegue a imaginarlas.

Finalizado el acto, todos los asistentes se introducen en la iglesia donde se va a celebrar la eucaristía en uno de los días más especiales del año para los cristianos y ya dentro del templo se desarrolla el segundo acto.

El ángel se aparece a los reyes, a José y a María y les advierte de las verdaderas intenciones del malvado rey, les pide que cuando hayan presentado sus respetos al recién nacido vuelvan a sus pueblos de origen tomando un camino distinto al que han traído y también les advierte a José y María que se cuiden de pasar por donde Herodes se encuentra porque sus intenciones son muy distintas a las que ha manifestado y su intención es que nadie pueda llegar a ensombrecer su reinado.

Finalizada la celebración, todos los participantes y los asistentes vuelven de nuevo a la plaza donde transcurre el tercer acto.

Herodes, que se da cuenta del engaño, ordena a su guardia que busquen por todo el reino a los magos y los traigan ante su presencia, pero éstos ya se encuentran lejos, han seguido los consejos del Ángel y se han marchado por otro lado y también Jesús y María han ido por donde el Ángel les había aconsejado por lo que Herodes monta en cólera por haber sido burlado y da origen a uno de los actos más deleznables de la historia ordenando ejecutar a todos los recién nacidos, aunque esta escena no se representa en el Auto.

saf 150106 0102Finalizado este acto, Herodes se congratula con los niños que se encuentran presentes en la plaza y este personaje al contrario que el que representa, se muestra magnánimo con todos los niños de Tábara que han ido a presenciar la representación y les obsequia con los caramelos que se han quedado por repartir de la cabalgata y los más pequeños se abalanzan a donde el malvado rey va arrojando las golosinas.

Afortunadamente, estas manifestaciones culturales se pueden contemplar de nuevo y se trasladarán a las generaciones futuras, porque ese es uno de los compromisos que tenemos con el patrimonio que heredamos de nuestros mayores, no solo conservarlo, sino mejorarlo para que los que vienen por detrás, también puedan disfrutar presenciándolo.

Para ver fotos de esta noticia, Pincha aquí