Este año la climatología durante toda la Semana Santa ha sido espléndida, hemos podido disfrutar de una semana excepcionalmente veraniega y ha sido protagonista también en la última procesión del Encuentro que se ha celebrado esta mañana.

La ceremonia final de la Semana Santa en Tábara concluye con la procesión del encuentro que recorre la Plaza Mayor donde La Virgen, que sale de riguroso negro, camina en sentido opuesto al Niño de la Bola que siempre es llevado a hombros de los más pequeños bajo la batuta de Carmina, que en todo momento estaba atenta para evitar cualquier percance e intenta satisfacer a todos los queques durante el recorrido, para que todos lleven a hombros al niño.

Una vez alcanzado el lugar y tras las tres reverencias de rigor entre la Virgen y el Niño de la Bola, y mientras los fieles cantan “Quita el manto negro, pon el de alegría…” las señoras se encargaron de despojar a la Virgen de su habitual manto negro para que luzca unas vestiduras blancas y un manto azul claro en señal de alegría.

Una vez terminado este ritual, dio comienzo la procesión hacia la iglesia, presidiendo el Niño el camino de regreso hacia la iglesia para que diera comienzo la Santa Misa del Domingo de Resurrección.

Con este acto se da por terminada la Semana Santa en Tábara, aunque la culminación de estas fiestas llagará mañana lunes con la Romería de San Mamés.

Este año con un apretado programa que hará que los tabareses y tabaresas puedan disfrutar de un día espléndido de campo que se espera para mañana.

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