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ANTE EL AGRAVAMIENTO DE LA INFECCIÓN POR EL CORONAVIRUS COVID-19

Los rápidos cambios que provoca el contagio creciente de la población por el coronavirus
Covid-19 y las nuevas medidas que han tomado el gobierno de España, los gobiernos autonómicos de Galicia y de Castilla y León y las autoridades sanitarias que están pendientes de esta pandemia, han creado en pocas horas una nueva situación que pide una URGENTE Y RESPONSABLE NUEVA TOMA DE DECISIÓN RELACIONADA DIRECTAMENTE CON LA CANCELACIÓN DE LAS CELEBRACIONES LITÚRGICAS EN NUESTROS TEMPLOS.

Estas nuevas medidas se añaden a las ya ofrecidas en el comunicado remitido el día 13 de
marzo de 2020 a todas las parroquias y comunidades religiosas de la diócesis de Astorga.
Así, pues, se comunica a todos los sacerdotes, comunidades de vida consagrada, arroquias, cofradías, asociaciones, residencias, colegios religiosos y fieles en general presentes en la diócesis las siguientes medidas de actuación y prevención:

Hasta nuevo aviso quedarán cerrados todos los templos parroquiales, iglesias y capillas y
suprimidas todas las Misas en los mismos, no pudiendo tener celebraciones sacramentales
ni actos de piedad con personas que libremente tengan acceso.
Así pues, se dispensa a los fieles cristianos de la diócesis de la asistencia a la Eucaristía,
los domingos y fiestas de precepto. Se puede seguir la santa Misa por televisión o radio, así
como por otros dispositivos electrónicos. La comunión espiritual es una práctica tradicional de
la Iglesia que hemos de recuperar en estas dolorosas circunstancias, y puede ser ocasión de
santificación y de comunión eclesial.

Igualmente, quedan suspendidas, por el momento, las diversas celebraciones previstas para
la Cuaresma y la Semana Santa en todas nuestras iglesias. En este sentido, hacemos saber
también que las Juntas de Cofradías de Semana Santa de Castilla y León oficialmente han
suspendido todas las actividades públicas, organizadas por las Cofradías y Hermandades de la
Comunidad Autónoma de Castilla y León, tanto durante la Cuaresma como en la próxima
Semana Santa.
De todas formas, llegada la Semana Santa, daríamos algunas indicaciones, si procediesen,
relativas a la celebración en la Catedral de la Misa Crismal y a la celebración en los templos
de los actos litúrgicos correspondiente al Triduo Pascual.

Asimismo, hasta nuevo aviso, se suprime cualquier otra celebración sacramental (rito del
matrimonio, bautizos, primeras comuniones, confirmaciones y penitencia comunitaria).
Se mantendrá esta medida hasta que sea posible reemprender sin riesgo para la salud pública
la normalización de estos importantes momentos de la vida cristiana.

En relación con la celebración de funerales y exequias se aplica la misma restricción en las
iglesias y demás templos. En este caso, se procederá, lógicamente, al entierro del difunto con
alguna sencilla oración directamente en el cementerio sin entrar en el templo, y se
pospondrá la Misa de funeral en la iglesia para más adelante.

Los sacerdotes estarán disponibles para atender ministerialmente en estos difíciles
momentos al pueblo que se les ha confiado. A puerta cerrada, se les invita a celebrar
diariamente la Santa Misa en privado o con algunas pocas personas de su elección, como ayer
indicaba la nota de la Conferencia Episcopal, ofreciendo al Señor lo más grande que Él pone
en nuestras manos con el memorial de su amor redentor.

Las circunstancias actuales hemos de aprovecharlas también como una llamada a la oración.
Puede ser una buena ocasión para rezar en familia el Santo Rosario a la Santísima Virgen
María, de leer el Santo Evangelio de estos días, de orar por los enfermos y por las personas que les atienden y les cuidan, de encomendar también a los fallecidos por esta inesperada pandemia.

Estas medidas quieren ser una llamada a cuidar nuestra salud corporal y espiritual y a
colaborar con el conjunto de la sociedad en estos momentos tan críticos y excepcionales.
Gracias a todos por vuestra comprensión y por la fraterna disposición a poner en práctica
estas disposiciones.

José Luis Castro Pérez
Administrador Diocesano de Astorga – Sede Vacante