La familia de Leticia Rosino, se ha sentido muy arropada en este acto, por todo su pueblo, por sus amigos y representantes institucionales que, con su presencia, apoyaron esta iniciativa de recordar cinco años después a Leticia.

Cinco años es mucho tiempo, son muchos días e interminables horas, sin sentir su presencia y percibir ese ánimo que ponía, en todo lo que hacía y por eso, todos los que abarrotaron el auditorio que ahora lleva su nombre, iban recordándote, mientras se sucedían las diferentes intervenciones en este entrañable y emotivo acto.

Durante gran parte de las intervenciones, la música interpretada por Carlos Orobon (clarinete), Diego Turrión (piano), Maricruz Prieto y Sandra Torrero (saxofón) y Diego Sánchez (violín), fue poniendo la nota melódica, en esos temas que tanto gustaban a Lety.

PUBLICIDAD

El acto fue conducido por Cristina Alonso Pascual, prima de Lety, que ejerce como periodista y que no quiso estar ausente en este momento tan especial para toda la familia.

Han sido numerosas personas las que querían dejar testimonio del recuerdo que tienen de Leticia y a través de los ojos, y esas palabras que brotan del alma de la gente que la conoció, (profesores, amigos, vecinos, familia…), fueron ofreciéndonos esa visión que completará la que tenemos de ella.

Antes de comenzar las intervenciones, se fueron repartiendo a todos los asistentes unos girasoles, siempre fue la flor preferida de Leticia y cada uno, fue depositando la que le habían entregado en un panel situado en el escenario, para conformar un brillante rótulo con su nombre y seguidamente, se guardó un emotivo y sonoro minuto de silencio.

Leticia nació en Tábara en el año 1986 y como Inma, su madre, repite muchas veces, era una niña muy alegre, divertida y obediente, pero a la vez siempre se mostraba muy inquieta.

Le gustaba la tierra que la había visto nacer y desde muy joven, se integró en todas las tradiciones de su pueblo, aprendiendo muchos de esos valores que forman parte de nuestro patrimonio, transmitidas por nuestros mayores.

Pero esa inquietud que decía su madre, fue la que le llevó a Irlanda con 16 años, porque siempre fue una joven muy independiente y aunque le gustaba volver a sus raíces, Zamora y León, donde aprendió nuevas técnicas en los procesos de ingeniería agraria y ciencia y tecnología de los alimentos, Inglaterra donde perfeccionó sus conocimientos de inglés y diferentes lugares del mundo, que quería conocer, la hicieron ausentarse con frecuencia de su pueblo.

Cuando recibió una propuesta de Lácteas Cobreros de Castrogonzalo, pensó que era la oportunidad de regresar a sus orígenes y estar cerca de su familia para comenzar un proyecto de vida, que desgraciadamente no pudo culminar.

Doña Tere fue una de sus primeras maestras de primaria y recordó el paso por el colegio de Leticia, la acompañó Marta, directora del C.R.A. de Tábara que también la recordó con unas palabras cuando practicaban inglés juntas, Petri y su hija Mariyer, amigas de toda la vida la dedicaron unas bonitas palabras y un sentido video, Olga, de Santa Eulalia que se conocían desde que eran niñas, en unos poemas han querido reflejar el recuerdo que cada una de ellas tiene de Lety. Manolo, que también la conoció desde que era muy pequeña, plasmó su recuerdo como que la estuviera viendo vestida con su traje regional amarillo y su gaita  

Begoña, amiga de la infancia y Gemma con quienes compartió muchas confidencias, leyeron unas emotivas palabras sobre el recuerdo que siempre conservarán de su amiga.

Raquel y Sofía, primas de Lety, con la que compartieron juegos de pequeñas, la recuerdan a través de un video y Miguel Ángel el padre de Raquel, quiso decir unas palabras, en recuerdo de su prima.

También los vecinos de Sesnández cómo don Ángel, guardan entrañables recuerdos de cuando Leticia visitaba a sus abuelos en el pueblo vecino.

Mónica recordaba los momentos que pasaron en el colegio y en el Instituto y también Rocío, con quien coincidió en el Alfonso IX, envió un video con su recuerdo.

Javier de Sanigest conserva un grato recuerdo, como se desprende de sus palabras, del tiempo que Leticia estuvo trabajando en su empresa.

Eneko primo de David, la pareja con la que convivió los últimos, años también recordó a Leticia y los gratos momentos que disfrutó de su compañía y el cura don Paco de Tábara, promotor del campamento de San Lorenzo en Sejas de Sanabria, quien tuvo a Leticia primero como una asistente más entre los niños que recibía en el campamento y más tarde, como una monitora que le ayudaba en esta tarea de orientar a los más pequeños.

No faltaron en este acto la Corporación Municipal de Tabara, los alcaldes de Sesnandez, y de Castrogonzalo, que le dedicó unas palabras, y el Subdelegado del Gobierno, Ángel Blanco.

Cinco años después de aquel trágico día, Tábara ha reunido a todos los que querían a Lety y ella, siempre estará con nosotros, porque nunca se marchará de nuestro recuerdo.

Para el final de este acto, quedaron las palabras de Clari, su suegra, de David su pareja, y de Inma, una madre que perdió lo que más quería y desde ese momento, se ha convertido en una infatigable luchadora, para evitar que tragedias como la que ella y su familia sufrieron no sigan produciéndose y se erradiquen lo más posible.

Cerró el acto Inma con este comunicado,

Homenaje a Lety.

Buenas tardes,

En primer lugar, daros las gracias a todos por acompañarnos en este acto tan especial en honor a mi hija Leticia.

Recordar significa buscar en tu memoria historias o momentos importantes de tu vida, que los tienes ahí guardados y en un momento puntual vienen a tu mente.

Para mí, este día 3 de mayo, no se va de mi pensamiento, no hace falta recordarlo, porque es una fecha que llevo grabada a fuego en mi cabeza, y aún más en el corazón.

Una fecha imposible de olvidar.

Es muy gratificante para la familia, tener vuestro cariño incondicional, contar con este apoyo me reconforta, y me da fuerza para seguir adelante.

Ese asesino nos ha puesto la vida patas arriba.

Estamos en una sociedad donde se están perdiendo los valores, no hay humanidad, no hay respeto, nos dejamos llevar por nuestro egoísmo y no nos importa lo más mínimo, causar daño o sufrimiento a los demás, una vida no se puede comprar, y no podemos quitarla a nuestro antojo.

Leticia tenía ganas de vivir, tenía muchas ilusiones como cualquier chica de su edad, le gustaba saber de todo, y se preparaba a diario para tener una estabilidad en el futuro, y sobre todo crear una familia.

Pero todo se ha ido al garete, se acabó todo para ella. No os imagináis la carga emocional que tiene hoy mi corazón, al ver aquí hoy amigos, amigas, familia, y todas estas personas que la recuerdan con cariño, que siempre me acompañan y que siempre están a mi lado.

En este acto recordamos en especial a Leticia, pero sin obviarnos también de Laura Luelmo, Sandra Palo y de todas esas víctimas de la violencia de género o machista, que no están con nosotros en contra de su voluntad.

Me sobrepasa la impotencia de no poder hacer nada, todo se ha venido abajo con su muerte, no hay ilusión, mis ojos no brillan, su mirada está triste porque te buscan por todos lados y no te encuentran.

No me veréis triste porque he aprendido llorar cuando no me veis, a sonreír cuando tengo días difíciles, a ser positiva cuando algunas cosas me salgan mal, y con mucha fuerza de voluntad en el alma.

No me rindo, sé que estas heridas nunca cicatrizaran, que este dolor nunca amainará, busco un bálsamo que cure mi herida, que alivie este dolor, este sufrimiento que llevo dentro desde ese día 3 de mayo.

Te has ido y nos hemos quedado rotos, pero yo soy fuerte, tengo el alma muy valiente, aunque tenga el corazón hecho trizas.

A mí, siempre, siempre, me veréis con mi mejor sonrisa.

Gracias

Con este entrañable acto, todos hemos demostrado el cariño que sentimos por Lety y lo mucho que la echamos de menos, aunque siempre permanecerá en nuestros sentimientos y en nuestro corazón.

Galería de fotos SAF:

Publicidad

.

Publicidad