En la pequeña localidad de Espeja, se ha celebrado un encuentro de desarrollo transfronterizo organizado por el Frente cívica Vilar de Formoso-Fuentes de Oñoro, que ha contado con intervenciones que tratan de mejorar la situación que los pueblos de la raya están padeciendo.

El acto fue presentado por Pablo González, periodista de el Trapezio, una publicación bilingüe castellano-portugués y entre las reivindicaciones que vienen demandando, se encontraban unas mejores inversiones para la raya, así como unas comunicaciones que posibiliten de una movilidad para los residentes y algunas de ellas, se han realizado en plena pandemia, que fue cuando surgió esta iniciativa y se llegaron a conseguir.

Trataban de establecer un foro de diálogo y debate en el que fiscalizar cada una de las intervenciones, para que los gobiernos se impliquen en cumplir sus acuerdos, en los cuales, la sociedad debe de ser siempre la principal protagonista.

Cada vez contamos con más colectivos implicados en estas reivindicaciones, como lo demostraba el hecho de la asistencia de numerosos representantes a ambos lados de La Raya, que son referentes en sus poblaciones.

Ana Morillo, presidenta de Viriatos Zamora, comenzó su intervención haciendo un guiño a todo lo que nos une, representado por ese líder carismático que tuvimos hace 2000 años, porque Viriato era lusitano y todos los que nos encontrábamos en esta zona, también somos herederos genéticos de aquel guerrero, que luchó por los derechos de su gente.

Morillo, habló de la despoblación que estamos padeciendo, incidiendo en que si se ha despoblado el territorio, es porque antes tuvo población y la ha ido perdiendo con el paso del tiempo por las políticas erróneas que se han ido aplicando, al contrario que otras comarcas como el caso de Laponia, que siempre ha sido un territorio con escasa densidad de población.

Un territorio que se ha despoblado, se puede volver a poblar y ese durante todo del siglo XX, donde la prioridad se centraba en dar una formación, para que quienes la recibían, se fueran a desarrollar su trabajo fuera de su territorio, porque los motivos políticos y económicos, primaban para centralizar el poder y el conocimiento en las zonas más desarrolladas.

Nos encontramos en una zona fronteriza, en la que los fondos interreg, no han servido para el fin con el que fueron diseñados como tampoco lo han sido los destinados desde que formamos parte de la Comunidad Económica europea, que no han servido para el fin que estaban asignados y lamentablemente vemos cómo se destinan a otras zonas que lo necesitan menos, porque se encuentran más desarrolladas. Esa situación genera un déficit de identidad ideológica, porque la ciudad nos convierte en seres individualistas, al contrario de lo que ocurre en las zonas rurales y ese patrimonio material y sobre todo inmaterial que conserva el saber y la esencia popular, es la que debemos mantener y proteger.

Las normativas que debemos cumplir, que desgraciadamente se realizan en despachos, se han convertido en nuestra ruina, porque aquellos que las realizan, no trabajan para el pueblo al que dicen representar y se mueven únicamente, por los intereses de fondos económicos y de inversión.

Es necesario no olvidar las promesas para conservar los principios y propuestas que se formularon en Guarda, donde se adquirieron unos compromisos que no se están cumpliendo, porque hay que preservar y poblar los territorios estableciendo prioridades.

Se habló de digitalización y nos ofrecen el 5G, nos hablan de las necesidades de los recursos, primando las energías renovables que van en contra del desarrollo del territorio, nos hablan de las conexiones por carretera tan necesarias en esta zona tan degradada, pero lo que no nos dicen, es para qué van a utilizar esas conexiones, si para transportar los productos que hasta ahora hemos producido, o servirán para distribuir lo que se está obteniendo con esas explotaciones de minería a cielo abierto

No deseamos esos territorios inteligentes de los que nos hablan, porque no son necesarios, ya que, con ellos, lo único que buscan es el control de la población y no sirven para repoblar, y no queremos un sistema teledirigido que nunca podrá sustituir a las personas.

En el caso de la minería, resulta preocupante la procesadora de este mineral que se va a establecer en Portugal, como también lo son, todas las aportaciones necesarias con minas programadas en todo el territorio.

Las alegaciones que se presentaron al proyecto de Fermoselle, en un territorio que está considerado reserva de la biosfera, ha sido paralizado al detectar quiénes se encuentran detrás de este proyecto, porque como aseguran, la minería sostenible o verde no existe, al final la materia prima que la produce, para conseguirla, es necesario remover ingentes cantidades de tierra, que alteran una buena parte del territorio.

Por eso, nos preguntamos a dónde vamos o a dónde nos quieren llevar, cuando transforman las tierras de cultivo, en corredores para transportar, no los productos que siempre han salido de nuestra tierra, sino aquellos que ahora resultan tan prioritarios.

Estos no son proyectos que fijen población, al contrario, inciden en la despoblación programada de nuestros pueblos, porque hay una agenda establecida cuyo objetivo es que cada vez haya menos personas que puedan protestar por esta situación y han convertido a la raya, en una zona envejecida y demográficamente preocupante.

En este proceso, los que estamos en esta tierra somos unos perdedores y los ganadores son ellos, porque saben que nos encontramos en una zona con recursos muy valorados como el agua y debemos luchar porque este territorio rico que antes estuvo poblado, podamos volver a poblarlo.

Ana Morillo, presentó el mapa de Pilar Burillo que aseguró que es único y demuestra un estudio concienzudo del territorio, en el que un porcentaje importante del mismo, se encuentra con una preocupante despoblación. En el caso de Portugal, se sitúa entre el 24 y 37% y en el caso de España, es un 54% y en este amplio espacio, tan sólo vive un 5% de la población.

Hasta ahora se tenían en cuenta los mapas que delataban que Laponía y la Serranía Celtibérica, eran las regiones más despobladas de Europa, pero los mapas de Pilar Burillo, han demostrado que la Franja céltica entre Orense y Badajoz, cuentan con ocho habitantes por kilómetro cuadrado y va en una línea descendente cada año y sin freno

A través de estos mapas, podemos ver que España lidera la despoblación en Europa actual, va detrás Portugal, y representan datos muy preocupantes, aunque algunos tratan de más enmascarar la realidad.

A través del artículo 174, tenemos encaje legal para contemplarnos en ese marco de la despoblación, donde es necesario actuar con políticas que reviertan esta tendencia, como es una fiscalidad diferenciada, un impuesto de sociedades al 4%, reducción para los residentes, bonificaciones etc.

Somos zonas escasamente pobladas según se recoge en las sspa del 18 y en la del 19, se observa claramente, que la línea de separación de estas zonas, es la ruta de la Plata, y en el mapa vemos claramente esta despoblación que algunos no quieren ver.

Pero a pesar de todos los mapas, hay problemas esenciales para el modelo de sociedad que queremos y no es necesario visualizarlos, porque los que estamos en el territorio, lo sabemos de sobra y si no se toman medidas urgentes, la situación llegar a ser irreversible.

Helena Alves, presidenta del colegio de inmunoterapia de la asociación médica portuguesa, comenzó su exposición haciendo un poco de historia y confiando que en esta reunión, saliera algo bueno y positivo, porque al final la frontera representa una línea invisible y está convencida que hay más cosas que nos unen, que las que nos separan, porque los que vivimos a ambos lados de la raya somos hermanos.

Retrocedió en la historia 1000 años, donde visualizamos que no había esas fronteras físicas que ahora tenemos y es de la opinión, que las cosas comunes que tenemos, son más importantes que las que nos separan y la separación de los dos países, representó un error histórico.

Habló de aquel momento en el que en la península sólo existía el califato y los reinos cristianos de León y Aragón, hasta que en 1143 a través del tratado de Zamora, se proclamó al rey Alfonso Enríquez, como soberano de Portugal. En este tiempo hemos podido ver muchos encuentros y desavenencias entre los dos reinos, como la batalla de San Mamede en el año 1128, la de Aljubarrota en el 1385, pero también acuerdos como el tratado de Tordesillas y el de Alcañices, curiosamente en todos ellos, los participantes eran familiares, porque, aunque las desavenencias eran constantes, entre los dos reinos existían lazos familiares y de amistad, que al final siempre prevalecían.

Comentó las promesas y los planes incumplidos que se habían hecho en materia sanitaria, incidiendo en la herencia genética, el cuidado personal y alimenticio, recursos humanos y profesionales y echó en falta, articular lo necesario, para optimizar estos recursos y que las medidas de los dos países estuvieran enfocadas directamente a los municipios y a las asociaciones locales.

Estableció una diferencia entre las acciones dirigidas para los residentes continuos y los temporales y reclamó, mayores inversiones en infraestructuras, en recursos humanos y en asociaciones, que son las que mejor conocen y detectan los problemas de la población.

Hablo sobre una consulta que se está realizando a la población, sobre las necesidades que esta tiene y propuso establecer un protocolo entre los dos países, para crear regímenes de excepción para las regiones y una red de transporte sanitario, así como la reactivación de la consulta del médico de familia para conseguir un desarrollo regional transfronterizo. Habló de la proyección de las alteraciones demográficas, estableciendo apoyos técnicos que crearán incentivos para la población laboral y asumir las propuestas presentadas en el foro ibérico del 2020, siendo de la opinión, que es precisa una nueva visión, para un viejo territorio, en el que sin población no se justifican las infraestructuras y la población, sigue siendo el eje vertebrador de todo lo que se realice.

Pablo Abad, presidente de la Plataforma civil ibérica, expuso el proyecto de educación, como modelo de entendimiento y mayor desarrollo para un futuro mejor.

Sin un territorio con una buena educación, el desplazamiento hacia donde pueda obtenerse, es algo que no se puede parar y el déficit en los territorios de ambos lados de la raya, es significativo.

Para establecer una estrategia común en el desarrollo de la educación, proponía tres medidas.

La primera, era una red de escuelas bilingües interculturales y transfronterizas, porque contamos con dos idiomas similares pero que a la vez son universales y debemos situarles en el valor que tienen.

En segundo lugar, debemos promover y facilitar el acceso a la enseñanza superior y profesional, de jóvenes de ambos lados de la frontera.

Como tercera propuesta, planteó hacer un reconocimiento de títulos en la formación especializada en ambos países, con titulaciones que fueran coincidentes, evitando la excesiva burocracia que en la actualidad nos encontramos, para poder funcionar.

Antonio García Salas, coordinador del corredor de sudeste, habló de la importancia que tiene la conectividad para el desarrollo de los territorios. García Salas, representa a un colectivo de empresas privadas, que se han convertido en un movimiento que pretende generar un estado de opinión para que se ejecuten proyectos y acciones tendentes al desarrollo del territorio.

Es de la opinión que los ríos, siempre han representado las fronteras naturales de los pueblos y su ámbito de actuación, se establece entre los ríos Guadiana y Tajo, donde se puede visualizar a través de los mapas que fue mostrando, un amplio desierto de conexiones, que van en contra del desarrollo de los pueblos

Entre los dos países a través de la frontera en toda la zona de la raya, apenas existen flujos en los que la comunicación y el transporte, tengan el desarrollo que existe en el resto de Europa y la parte más significativa de Portugal se encuentra en toda la zona de la costa, siendo las comarcas más próximas a España, las que peor índice demográfico presentan y también lo son en cuanto a las comunicaciones.

La concentración que hay en Europa de comunicaciones de todo tipo entre las principales ciudades y países de la comunidad, son las que han conseguido que esta zona del territorio sea mucho más próspera que en la península, en la que los parámetros de infraestructuras resultan preocupantes y las conexiones proyectadas en su momento entre España y Portugal, no se han cumplido, por lo que el déficit que hay en estos momentos, hace que el desarrollo resulte, cuanto menos, preocupante y se debe tener en cuenta y ponerlas en marcha para evitar la creciente degradación que estamos teniendo.

Después de estas intervenciones, se estableció un turno de preguntas y todos los asistentes que participaron en ellas, valoraron el interés que estas jornadas habían tenido y lo importante que resultan para sensibilizar a las personas que se encuentran en este territorio.

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