• Castilla y León anuncia medidas para atraer médicos al medio rural, pero mantiene las derivaciones a la privada y la contratación de profesionales sin especialidad. La Plataforma por una Sanidad Pública Digna de la Zona de Tábara alerta de un verano crítico.

El nuevo plan de la Consejería de Sanidad de Castilla y León para “fidelizar médicos” en el medio rural ha generado más recelos que aplausos entre los colectivos ciudadanos que llevan años denunciando el deterioro del sistema sanitario público. Entre ellos, la Plataforma por una Sanidad Pública Digna de la Zona Básica de Salud de Tábara ha vuelto a alzar la voz este sábado en su habitual concentración, calificando el anuncio de la Junta como “otro parche más” en una estrategia que sigue sin atajar la raíz del problema.

Según ha hecho público esta semana la Consejería de Sanidad, el plan contempla una convocatoria de 540 plazas para médicos recién salidos del MIR, de las cuales unas 300 se destinarán a atención hospitalaria y otras 250 a Atención Primaria (entre ellas plazas de Medicina de Familia y Pediatría). El objetivo, aseguran desde la Junta, es evitar la tradicional fuga hacia los grandes hospitales de las capitales y atraer a los profesionales hacia el medio rural y los hospitales comarcales.

Entre los “incentivos estrella”, figura la posibilidad de rotaciones en el extranjero financiadas con 4.000 euros y una mayor “flexibilidad horaria”. Sin embargo, desde la plataforma tabaresa consideran que estas medidas no son suficientes ni realistas.

“¿De verdad alguien cree que la clave para fijar médicos en nuestros pueblos es prometerles irse fuera de España?”, ironizan desde la organización, que recuerda que lo que los profesionales reclaman es estabilidad laboral, condiciones dignas, carga de trabajo asumible y servicios complementarios adecuados para poder desarrollar su vida en el entorno rural.

Pero la indignación ha crecido aún más al confirmarse que la Junta seguirá contratando médicos sin especialidad y mantendrá las derivaciones a la sanidad privada, tal y como reconoció este viernes el consejero de Sanidad, Alejandro Vázquez, en una comparecencia en Burgos. “Lo haremos si es necesario”, afirmó, ante la falta de profesionales en algunas especialidades.

Desde la Plataforma por la Sanidad Pública Digna de Tábara no hay sorpresa: “Ya lo sabíamos, porque lo estamos viviendo desde hace años. Esta es la política sanitaria de Castilla y León: privatizar y precarizar”.

Además, advierten de que el periodo estival será especialmente preocupante, ya que, con la llegada de las vacaciones de los profesionales, la falta de médicos y enfermeros será aún más evidente, precisamente cuando la población en los pueblos se multiplica por cuatro. “En lugar de reforzar plantillas, nos encontramos cerrando consultorios, acortando horarios y dejando zonas enteras sin cobertura médica”, denuncian.

Pese a ello, el movimiento no pierde fuerza. “Seguiremos en la lucha, máxime en momentos tan críticos como estos. No pedimos privilegios, exigimos lo que es justo y lo que la Constitución garantiza: una sanidad pública, digna y universal para todos, también para quienes vivimos en el medio rural”, aseguran desde la organización.

El comunicado ha concluido, como es habitual, con un mensaje de agradecimiento a los asistentes “que cada semana acuden, haga frío o calor” y a los medios de comunicación, “imprescindibles para que nuestras voces se escuchen”. Porque lo que no se ve ni se oye, no existe”.

La cita, como siempre, queda renovada para el próximo sábado. La salud de Tábara y de su comarca sigue sin margen para la espera.

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