almeida – 26 de Julio de 2015.

         Entre las jaras, en el camino que conduce la ermita de San Mames, se yergue la Cruz del Perdón, un símbolo para muchos tabareses que se acercan hasta su base y depositan una piedra,

como si con este gesto contribuyeran a que el túmulo que se ha ido acumulando con el paso de los años, mantuviera erguido este símbolo que durante tanto tiempo ha dominado la loma en la que se encuentra enclavado.

         Parece que forma ya parte de la leyenda y como todas las leyendas hay versiones contradictorias sobre su significando y el motivo por el que se encuentra en este lugar.

         La primera de las historias que me contaron sobre el motivo de su emplazamiento, fue la disputa entre dos frailes que como no encontraban nada contundente con lo que defender sus posturas, se mataron a pellizcos y desde entonces la gente que pasa por aquel lugar deposita una piedra para que si un suceso similar vuelve a ocurrir, tengan algo con lo que atacar al contrario. Resulta una versión un tanto rebuscada, pero algunos creen en ella.

         Quizá más convincente sea la historia de un joven cura, líder guerrillero que durante la invasión napoleónica se hizo pasar por uno de los muchos afrancesados que en aquellos tiempos buscaban las prebendas de los invasores cuando en realidad era uno de los que arengaba al pueblo en contra de los ocupantes y cuando fue descubierto se le ajustició en aquel lugar.

         Seguramente existirán más versiones sobre este hito que se pierden en el tiempo y dependiendo de quién cuente la historia le dará uno u otro sentido, en función de la forma en la que a él se la hayan transmitido.

         El caso es que esta Cruz no ha sido inmune a las inclemencias meteorológicas y aunque ha soportado muchos vendavales, en el pasado invierno, su estado no le permitió soportar los fuertes vientos que se produjeron y se quebró cayendo los troncos que la configuraban sobre el túmulo de piedras.

         Estos símbolos, es necesario conservarlos y mantenerlos y nada más tener conocimiento de su estado, Pedro Vega, mientras realizaba sus trabajos de poda en el término, fue seleccionando los mejores troncos que cortaba con la motosierra y eligió los dos que a su criterio eran los más consistentes para volver de nuevo a dejar la Cruz en su estado y emplazamiento original.

         En varias ocasiones se ha pensado volver de nuevo a erigirla, pero por una u otra razón, el tiempo ha ido pasando sin que se haya reemplazado este símbolo, pero por fin se ha puesto una fecha para poder hacerlo y será el próximo miércoles día 29 de Julio a las once de la mañana. (La comitiva saldrá del Albergue)

         El acto consistirá en clavar los dos troncos elegidos y situar la cruz donde siempre estuvo. Don Jose Manuel, párroco de Tábara, bendecirá este acto al que están invitados todos los tabares@s que deseen asistir.

         Se había previsto realizar a continuación un pequeño acto de hermandad entre los asistentes, dando un ágape a base de algunos asados, pero las condiciones climatológicas aconsejan no hacer fuego por el riesgo elevado de incendios que hay en estos momentos y este acto se trasladará al Albergue de Peregrinos en donde se degustará un ligero aperitivo.

         Al objeto de calcular el número de personas que van a acudir a este último acto y hacer las previsiones que sean necesarias, las personas que vayan a asistir al acto en el albergue, deben comunicárselo antes del miércoles a Santiago Andrés (980 59 02 01 – 607 77 07 35)

         Os esperamos a tod@s los que deseéis presenciar algo que durante muchos años volverá a formar parte del paisaje de Tábara.