- Ni la lluvia ni las bajas temperaturas pudieron frenar la ilusión de decenas de niños y familias en una tarde navideña inolvidable organizada, un año más, gracias a la implicación y generosidad de Funeraria La Cruz.

Tábara volvió a demostrar en la tarde-noche de ayer, 20 de diciembre, que la magia de la Navidad es capaz de superar cualquier obstáculo. Ni el frío ni la persistente lluvia lograron apagar la ilusión de los más pequeños, que aguardaban con nervios y sonrisas la esperada llegada de Papá Noel, en uno de los actos más entrañables del programa Navidades con Ilusión.
A las 17:30 horas, y bajo un mar de paraguas, la carroza navideña partía desde la Plaza Mayor, recorriendo las calles del municipio entre canciones, luces y emoción. Familias enteras, niños y mayores, acompañaron con entusiasmo el desfile hasta la calle Lavapiés, 8, donde Papá Noel esperaba pacientemente para recibir a los protagonistas de la tarde.

Más de 40 niños tuvieron la oportunidad de hablar personalmente con Papá Noel, entregarle sus cartas y contarle sus deseos para esta Navidad. Uno a uno, fueron atendidos con cariño, depositando sus ilusiones en el buzón especial preparado para la ocasión. Como recuerdo de este momento tan especial, todos los pequeños recibieron una bolsa de chucherías y un detalle conmemorativo que iluminó aún más sus rostros.
Aunque estaba previsto continuar la jornada con una visita a la Casa de los Elfos, el intenso aguacero obligó a suspender esta parte del programa, que se celebrará finalmente el 26 de diciembre a las 17:00 horas, coincidiendo con el cuento participativo y las rifas, para que los niños puedan disfrutarla en todo su esplendor.

A pesar de las inclemencias meteorológicas, más de 100 adultos acompañaron a los pequeños durante todo el recorrido, compartiendo una tarde cargada de emoción y demostrando que el espíritu navideño sigue muy vivo en Tábara.
Detrás de esta jornada inolvidable se encuentra, un año más, la Funeraria La Cruz, promotora y organizadora de este evento tan querido por los vecinos. Su compromiso constante con la vida social y emocional del municipio vuelve a quedar patente con una iniciativa que no solo regala sonrisas, sino que crea recuerdos imborrables en varias generaciones.
Gracias a gestos como este, Tábara vuelve a brillar en Navidad. Porque cuando hay ilusión, compromiso y corazón, ni la lluvia ni el frío pueden apagar la magia.
































