almeida – 26 de febrero de 2016.

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            Al tener conocimiento que el Obispo de la diócesis de Astorga tenía previsto desplazarse hasta Santa Marta de Tera para celebrar la festividad de la Patrona,

no quisimos perder la oportunidad de solicitar una entrevista con él y conocer de primera mano lo que el máximo representante de la iglesia pensaba sobre un camino como el Sanabrés, que prácticamente en su totalidad, a excepción de Granja de Moreruela, en todo el recorrido por la provincia de Zamora, depende de su diócesis.

 SAF 000101 0025           Solicitamos esta entrevista al obispado de Astorga y en unos minutos se nos confirmó que después de la celebración de la misa, podíamos contar con el tiempo que necesitáramos para realizarla. Fue una respuesta casi inmediata por lo que en primer lugar queremos mostrar nuestro agradecimiento a una disposición tan eficiente.

            Don Juan Antonio Menéndez Fernández, lleva solo unos meses en su nueva responsabilidad de dirigir una diócesis tan amplia y antigua como es la de Astorga.

            De origen asturiano, vio las primeras luces en Villanueva de Salcedo (Grado) el día de los reyes Magos de 1957 y once años más tarde ingresó en el seminario de Oviedo donde se licenció en 1980 y fue ordenado sacerdote el 10 de Mayo de 1981.

            Está licenciado en derecho canónico por la Universidad Pontificia de Salamanca y hasta el año 2011 fue vicario general del Arzobispo de Oviedo y hasta el 2013 fue vicario Episcopal de Asesoria Jurídica, siendo nombrado obispo titular de Narai el 26 de Abril de 2013 y finalmente el 18 de noviembre de 2015 se le nombró obispo de la diócesis de Astorga.

            Se trata de un hombre muy afable y agradable en el trato, muy cercano a las personas a las que quiere llevar su mensaje, esa palabra que hace veinte siglos el Maestro trató que se extendiera por todo el mundo.

            Una vez finalizada la eucaristía y teniendo en cuenta que en la iglesia los muros de piedra mantienen el frío de las noches de invierno, aprovechando que el sol se hacía presente en esta mañana de febrero, salimos a la puerta de la iglesia para preguntarle algunas cosas de las que nos interesaba conocer su opinión sobre este camino que ahora se encuentra bajo su responsabilidad.

            P.En una diócesis tan amplia como la que Ud. preside (11.500 km2, tres provincias y más de mil núcleos de población), ¿Imagino que serán muchos los problemas que hay que afrontar y resolver?

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            R.La verdad es que los problemas surgen en pueblos muy pequeños, los problemas no están en relación a la extensión del terreno y tampoco en relación a la cantidad de personas. Yo de momento no encuentro problemas graves en la diócesis sino los normales y habituales en una diócesis que es muy antigua con una estructura parroquial heredada del pasado y por la despoblación y por la falta de sacerdotes que no podemos atender debidamente como atendíamos hace cuarenta años.

            P. Una diócesis antigua con un obispo joven. ¿Qué proyectos pretende impulsar desde su nueva responsabilidad?

            R. Todavía no tengo un conocimiento profundo de la situación, pero en principio estoy visitando a todos los sacerdotes y sus parroquias, primero para que me conozcan y yo conocerles a ellos y después ir conociendo poco a poco la realidad de los pueblos de la diócesis para hacerme una composición de lugar y yo creo que lo principal sería ayudar a las comunidades cristianas a unirse cada vez más en torno a un área superando las parroquias de alguna manera y que en ese lugar haya una comunidad cristiana consciente de lo que es ser cristiano hoy, de manera que pueda fortalecerse la fe y puedan vivir entre ellos el amor fraterno de una manera visible, palpable y que realmente pueda sorprender a la gente y atraer a otros a Jesucristo.

            p. Tiene una diócesis que se está despoblando. En los últimos 50 años se ha perdido un tercio de la población y la población más fiel a la iglesia envejece. ¿Qué piensan hacer para acercar a la iglesia a los más jóvenes que son el futuro de nuestra sociedad?

            R. En primer lugar para conseguir eso hay que tener hijos. Las familias de un tiempo a esta parte desprecian el sacramento del matrimonio, incluso del matrimonio civil y eso es un daño que sería irreparable en la sociedad.

 SAF 000101 0066           En segundo lugar, si no se tienen hijos, no hay futuro, ni jóvenes ni niños, no hay futuro. Atraer gente de otros lugares aquí, no lo sé, vendrán inmigrantes o personas que se establezcan en este lugar, pero eso no es la solución. La solución es que aquí hubiera trabajo suficiente, desarrollo suficiente para que las familias pudieran vivir dignamente y los jóvenes no tuvieran que irse a otros lugares.

            P. Son varios los caminos que pasan por la diócesis que Ud dirige. ¿Cómo ve el resurgir de la peregrinación en los últimos años?

            R. Yo creo que el tema de la movilidad humana es uno de los temas importantes que hoy tiene la humanidad, aunque a veces no somos conscientes de ello. Tiene un lado positivo que es que las personas que se mueven por disfrutar de la peregrinación y otros que lo hacen por turismo y otro lado más negativo de los que se tienen que desplazar porque en su país hay guerra o no hay desarrollo.

            El tema de la movilidad humana es un tema que en los próximos años va a tomar unas dimensiones a las que tenemos que estar espectantes porque va a cambiar la fisonomía y ya la está cambiando. De hecho, la peregrinación aquí en la diócesis al Camino de Santiago es una realidad.

            Por Astorga pasan miles de peregrinos haciendo el Camino de Santiago y eso plantea un reto a la iglesia que tiene que atender a esas personas. No todos son católicos, pero hay una gran cantidad de personas que lo son y hay que atenderles espiritualmente facilitándoles la eucaristía, la confesión y tener las puertas de las iglesias abiertas.

 SAF 000101 0002           P. Cada vez hay menos peregrinos que les mueve la fe y más que van por una motivación turística. ¿No cree que el hecho de que varias comunidades hayan derivado la peregrinación de los departamentos de cultura a los de turismo está llevando a esa falta de fe que se ve en algunos peregrinos?

            R. Este es un fenómeno que no podemos controlar, ahora creo que si se pierde la identidad del Camino, que es una peregrinación por razones de fe a los restos de la tumba del apóstol, el Camino se desvirtúa y es como una excursión que se puede hacer a un sitio bonito y que eso irá decayendo.

            Creo que es importante que se mantenga la identidad de la peregrinación como tal. Al menos que haya un núcleo de personas entre los peregrinos que les muevan razones de fe que les llevan a Santiago y que tenga ese color que ha tenido siempre la peregrinación que es la expresión de fe cristiana y católica en la visita a la tumba del apóstol y por tanto a las raíces de nuestra fe.

            Por eso es importante que lo protejamos pero yo creo que se pueden compaginar todas las cosas y el que viene por motivos de excursión, de turismo, exotéricos. Todo eso se puede combinar si no se pierde la identidad de la raíz profunda que es la raíz cristiana y para eso los peregrinos cristianos y católicos han de expresar de una manera clara y sin tapujos porque van a Santiago que es porque le mueve la fe.

            P. Estamos en un camino, el Sanabrés, en el que hay hitos muy importantes de la peregrinación (los monasterios, los beatos, los falifos, el Santiago de Santa Marta). Es uno de los caminos en los que el peregrino puede vivir más el aspecto espiritual. La pena es que hay pocos sitios en los que pueda darse hospitalidad tradicional a los peregrinos. ¿No sería el momento que la iglesia se implique en esa hospitalidad tradicional?

            R.En la medida que podamos colaborar lo haremos. Yo procedo de Asturias donde está el Camino del norte que está despertando ahora porque no había conciencia de esta realidad del Camino de Santiago y los albergues eran pocos y malos. Por eso en la medida que podamos colaborar y dar hospitalidad a los peregrinos, es una de las obras de misericordia, lo haremos.

            Pero esto no se puede hacer así de la noche a la mañana y sin una estructura y habrá que prestar edificios y contar con alguien que los atienda porque tener un edificio abierto y sin cuidado termina desvencijándose todo

            Agradecemos al obispo de la diócesis de Astorga el tiempo que nos ha dedicado y deseamos que el entusiasmo con el que comienza esta labor pastoral, también repercuta de una forma positiva en esa hospitalidad que los peregrinos van buscando en su camino hacia la tumba del Apóstol.