almeida – 15 de febrero de 2015

Cuando a finales del siglo pasado, el cura do Cebrero D. Elías Valiña se propuso aquello que en su momento denominó la invasión cultural, su mensaje fue enseguida captado por gentes de todo el mundo,

pero fueron mayoritariamente los jóvenes los que siguieron su llamada. Eran años en los que no se concebía dejarlo todo y cargar con sus pertenencias en una mochila para la mayoría de la gente que estaba acostumbrada a otro tipo de comodidades y únicamente quienes tenían cierto espíritu aventurero fueron abriendo esos caminos que hoy en día conocemos.

            Por ese motivo en algunos lugares que no comprendieron el mensaje no estaban dispuestos a que sus pueblos se vieran invadidos por hippies y gente rara que deambulaba por el camino llevando todo lo que necesitaban sobre sus espaldas.

            La magia que desprende el camino, poco a poco fue extendiéndose y quienes conseguían sentir lo que verdaderamente emana de esta milenaria ruta, lo fueron difundiendo fue ampliándose la procedencia y la edad de los peregrinos y cada año fueron más los que necesitaban sentir lo que otros decían y sobre todo, hacer ese viaje iniciático en el que podían llegar a encontrarse a si mismos.

            Curiosamente, quienes logran sentir que el camino les consigue transformar, lo repiten una y otra vez porque es en él donde encuentran todo lo que echan en falta en su vida que a es veces monótona y en otras ocasiones carente de nuevas sensaciones y eso va haciendo que mientras las fuerzas lo permitan sigan adentrándose por cualquiera de los caminos que conducen a Compostela.

            Después de cuarenta años desde la última eclosión de la peregrinación a Santiago, estamos comprobando que cada año que va transcurriendo la edad de quienes lo recorren es cada vez más alta y en el caso de Tábara la media de edad de los peregrinos corrobora este punto porque el sesenta por ciento de los peregrinos que pernoctaron en el albergue durante el año 2015 superaba los 51 años.

            Es un problema que se va haciendo latente en todos los caminos, en unos quizá más de moda pueda verse reducida este porcentaje, pero en los caminos más minoritarios, va aumentando porque los peregrinos buscan cada año nuevos caminos que descubrir.

            En el Congreso Mundial de Asociaciones Jacobeas del mundo celebrado en el año 2015 en Santiago de Compostela, fue uno de los temas que surgió en las reuniones de trabajo que se propusieron y allí ya se adelantó el proyecto que ahora el Albergue de Tábara se propone poner en marcha, llevar a los niños al Camino para que desde pequeños conozcan lo que puede llegar a representar para su desarrollo personal y humano.

            Decía el Maestro “Dejar que los niños se acerquen a mi” y cuando afirmaba estas palabras, era consciente que ellos son el futuro, es la generación que tiene que conocer los valores necesarios para cuando les corresponda dirigir la sociedad tengan los valores necesarios para que esta sea un poco mejor.

            Por eso, desde que nos hicimos cargo del Albergue de peregrinos de Tábara, uno de los proyectos que ha estado presente encima de la mesa ha sido el poder traer a los más pequeños al Camino para que sientan los valores que este puede aportarles.

            Es un proyecto que surgió hace dos años y daba la impresión que no iba a ver la luz porque se iba presentando en instancias que no comprendían el alcance del mismo y se quedaba en un cajón esperando su oportunidad para desarrollarlo, pero cuando una idea es buena, al final siempre acaba brotando y es el momento de ponerlo en práctica.

            Desde que la directora del Colegio de Tábara tuvo conocimiento del mismo le gustó para aplicarlo como una de las actividades extraescolares que se hacen en el centro y después de una reunión en el albergue de Tábara con los profesores donde se les ofreció todo tipo de detalles sobre el mismo, se llegó en ese momento al acuerdo que fueran los niños de Tábara los que primero lo realizaran, no podía ser de otra forma.

            Además del Albergue de Tábara y los protagonistas, el colegio de la localidad, se han implicado en el mismo la revista Tu voz digital, el alcalde del Municipio que estará en alguna de las reuniones siempre que sus quehaceres se lo permitan y el párroco de Tábara que llevará una de las partes importantes del programa.

            El proyecto es que los niños dediquen media jornada a conocer el camino, la filosofía que este encierra y la hospitalidad de algunos lugares en los que se acoge a los peregrinos, que es lo que ha permitido que esta peregrinación prevalezca sobre las que tradicionalmente había en la Edad Media.

            Los niños llegaran sobre las diez de la mañana al Albergue de Tábara donde se les invitara a un Cola Cao y se les hablará de lo que es la acogida en el Camino, la hospitalidad y el compartir de los peregrinos y se les irán mostrando algunas imágenes de los albergues que aplican este tipo de acogida en varios caminos.

            Será uno de los momentos en los que hagan esas preguntas tan interesantes que siempre rondan en las mentes en barbecho de los más pequeños y que suelen ser casi siempre muy importantes y transcendentes.

            Posteriormente se les llevará hasta el Salón de Actos del Edificio del Reloj donde se proyectará un documental sobre el Camino y los peregrinos al que seguirá otro turno de preguntas para aclarar las dudas que puedan tener sobre la peregrinación.

            Sobre las doce, tendrán una visita al Centro de Interpretación de los Beatos de Tábara y contarán en muchas de las visitas con la inestimable presencia como guía de D. José Manuel Ramos el párroco del pueblo y uno de los mayores conocedores de este arte de la miniatura que tuvo en Tábara hace once siglos su exponente máximo con las creaciones de Magius, Emeterio, Senior y Ende que crearon algunas de las más hermosas páginas del arte que el tiempo nos ha legado.

            Después regresarán al albergue donde disfrutarán de una sencilla comida que los peregrinos comparten cuando finaliza su jornada y seguro que saldrán de esta visita un poco más peregrinos que cuando llegaron, porque en sus mentes se habrá sembrado la semilla del Camino y es donde mejor puede germinar.

            Este es básicamente el programa que se va a realizar en las visitas que esperamos que buena parte de los colegios de la provincia lo imiten y se vaya haciendo un programa anual en el que todos los niños de Zamora conozcan la historia de esos caminos que pasan por sus pueblos porque no olvidemos que por el mapa de la provincia discurren hasta cinco caminos diferentes atravesando muchas de las poblaciones.

            Los colegios que deseen incorporar a sus programas extraescolares, únicamente deberán solicitar la visita llamando al teléfono del albergue de Tábara 637926068 y se buscara la fecha más idónea para poder celebrarla.

            Pero este programa no termina con la visita porque l@s niñ@s que lo deseen estarán informados a través de las nuevas tecnologías de cosas del camino que se difunden a través de tuvozdigital.com y posteriormente se organizará alguna salida al camino con los que lo deseen acompañados de sus padres, así como labores de repintado del camino, limpieza y otros temas que vayamos viendo que son interesantes para la mejora de cualquiera de los caminos en Zamora.

            Informaremos de estas dos primeras visitas y animamos a los responsables de los colegios de Zamora para que vayan incorporándola en sus planes de estudio porque los más pequeños necesitan conocer los valores que la vida puede ofrecerles y uno de los lugares en los que los mejores valores que las personas muestran a los demás se encuentra en este Camino en el que todos los días se aprende algo nuevo que posteriormente nos sirve para aplicarlo en nuestra vida diaria.