Isaías Santos Gullón  – 24 de febrero de 2019.

Publicado en la página ocho CORREO DE TÁBARA en El Correo de Zamora de 7/12/1973.

Un factor el cual influye notablemente en la unión de pueblos y gentes es el deporte.

Por esto, además de por sus magníficas propiedades a favor de nuestro físico humano, lo practicamos. Pero sin duda alguna, lo que más nos induce a realizarlo es, que nos sirve de entretenimiento y distracción, aunque quizá más tarde pueda ser para algunos su forma de vivir, pues como todos sabemos el deporte actual se ha comercializado. A pesar de esto, creemos que el deporte es necesario.

Expliquémonos: ¿Sabía usted que todos los domingos casi el 10 por 100 de nuestra población nacional acude a los campos de fútbol?. Pues ahora imagine qué es lo que harían tantos cientos de miles de personas sin su espectáculo favorito como es el fútbol o cualquier otro deporte. Sé lo que piensa y tiene razón. Por eso lo diré por todos ustedes. Los hallaríamos en bailes, cines, bares, congestionando paseos y carreteras, y por consiguiente contribuyendo a la polución atmosférica, amén de “otros” que no reseñamos.

Para que esto no suceda en tan grandes magnitudes, necesitamos de eso tan sano y saludable como es el deporte. Y para tener deporte, hacen falta lugares adecuados para practicarlo.

He aquí que sin querer nos hemos metido de lleno en el problema de la juventud tabaresa “lugares adecuados para practicarlo”. Vayamos por partes: lugares y sitio tenemos y es de sobra conocida por todos nosotros esa circunstancia. Ahora bien: ¿adecuados? No dudamos en afirmar que no.

Y señores, es una pena ver, a pesar de los indecibles esfuerzos de nuestras autoridades civiles y deportivas, el estado en que se encuentra nuestro campo de Palomillo. Casi… abandonado.

Hemos preguntado en este sentido a don Joaquín Carro, jefe local de Deportes y nos manifiesta lo siguiente:

– Hemos hecho y haremos lo que se pueda, pero no olvides que la parte económica es la más codiciada y difícil de lograr de nuestros superiores.

Razón sabemos que no le falta, y más nosotros, que sabemos de los sacrificios y preocupaciones que derivan de su cargo.

Es por lo que en nombre de toda la juventud tabaresa, pedimos a la persona o personas que tengan relación directa o indirecta con la Delegación Nacional de Deportes, aboguen una vez más por esta tan sufrida juventud de Tábara que, como en ocasiones anteriores hemos dicho, tiene madera y entusiasmo para emprender las más brillantes gestas.

¡¡Contad con nosotros!!

J. L. ARIAS FERRERO