Santiago Andrés Fresno – 25 dic 2013.

La Navidad era, para cualquier niño de pueblo de hace 50 o 60 años, algo más que una fiesta

celebrada por tradición; el frío y el poco trabajo en el campo reunían alrededor de la lumbre a todos los familiares, situación que aprovechaban los más ancianos para cantar y contar antiguas historias. Uno de los momentos más apreciados era, en particular, la Misa del Gallo. Todo el mundo participaba, no sólo en la liturgia, sino en la representación que hacían dentro del templo los pastores y la gente del pueblo; la preparación, los atavíos, la cordera que se ofrecía a la Virgen, los graciosos diálogos entre los protagonistas del Auto, el entorno levemente iluminado, quedaban imborrables en la memoria de muchos niños generación tras generación, y así ha llegado hasta nuestros días “La Cordera”, “Pastorada” en otros lugares.

 

“La Cordera” es un Auto, es decir una representación para ser realizada en un solo acto, que tiene una tradición prolongada enraizada en obras dramáticas medievales, parte de unos textos dieciochescos cuyo contenido se va popularizando y enriqueciendo con aportaciones de la tradición oral como villancicos y romances. Esos textos se representan cada año en distintos pueblos de nuestra tierra, Castilla y León, y sus interpretaciones corren a cargo, por lo general, de niños vestidos de pastores, que aportan a la seriedad del misterio que representan la frescura y vivacidad de una actuación no “profesionalizada”.

El texto de la Pastorada, “La Cordera”, que se viene representando hasta hoy en Tábara es, sin duda alguna, el auto más importante de las Navidades en esta tierra, junto con el auto de los Reyes Magos “Los Reyes”, que cierran el ciclo navideño.

En su origen fue, probablemente, un texto corto que se representaba en las iglesias alrededor de la Misa del Gallo o intercalado en la misma y constaba solamente de lo que hoy se considera la parte central, es decir, el anuncio del ángel a los pastores, los diálogos de éstos y la adoración y ofrenda de los presentes al Niño. Sobre este esquema primitivo se fueron añadiendo otros temas (villancicos, romances, etc.) que acabaron por dar a “La Cordera” la estructura que tiene en nuestros días.

En síntesis, la Pastorada es un auto dramático navideño que relata el anuncio del ángel y la adoración de los pastores quienes ofrecen al Niño una cordera. Esta solía ser regalo de algún devoto que agradecía así, públicamente, los favores recibidos durante el año y que  luego al finalizar la Misa, se subastaba.

Hoy en día, la representación de esta composición navideña, manteniendo la tradición,  tiene lugar en la Iglesia, el día de Nochebuena en la Misa del Gallo, y consiste en la ofrenda de una cordera, precedida por el cántico y recitado del tradicional texto.

Los actores son “pastores y zagalas”, que, ataviados según la usanza pastoril, forman el coro, y un niño o niña, que, vestido con túnica blanca y con alas, representa al ángel. El coro canta una estrofa y el ángel responde recitando otra, y así alternándose van desgranando todo el texto mientras avanzan por la iglesia hasta el nacimiento, donde ofrecen la cordera.

Los pastores y zagalas solían hacer otros presentes al Niño, acompañados de versos cortos compuestos por ellos mismos y así es como hoy también finaliza el acto, recitando cuatro pastorcillos un verso cada uno y concluyen recitando uno todos juntos a modo de despedida.

Parece que en nuestro siglo hemos inventado todo y ya no nos queda nada por saber y, sin embargo, volvemos una y otra vez a esas viejas historias, asombrados por su sencillez y su belleza como sucede con la representación de la cordera o los Reyes en Tábara. A pesar de la pésima noche de frío, fuerte viento y lluvia, La Cordera se ha representado como cada año en la Misa del Gal y un buen número de gente ha acudido a la Iglesia para disfrutar de ese momento mágico alrededor de los niños y la corderilla llorando por su madre de vez en cuando sin entender porqué razón la han separado de ella.

1 – CORO:

En el nombre de Dios Padre

y de la Virgen María

vamos a cantarle al Niño (BIS)

con gran gozo y alegría.

2 – ÁNGEL:

Ángeles del cielo

dadnos vuestra voz

para que podamos

alabar a Dios

3 – CORO:

Caminito de Belén

cruza la Virgen el monte

dando luz a las estrellas (BIS)

dando perfume a las flores

4 – ÁNGEL:

A pie va la Virgen

y el Santo José

van a empadronarse

a Jerusalén.

… … … … … … … …