Cuando una sociedad percibe de una forma directa la violencia entre sus miembros, surge un rechazo directo a cualquier tipo de violencia, porque tratar de imponer algo a base de la fuerza, queriendo dominar a otra persona, resulta siempre indigno y abominable y la sociedad tiene la obligación de reaccionar ante estos desmanes, la indiferencia no resulta aceptable en estos casos y debemos mostrar nuestro rechazo a cualquier tipo de imposición que se realice por la fuerza.

Desgraciadamente en un lapsus muy corto de tiempo, Tábara ha visto cómo dos de sus hijas en lo mejor de sus vidas, nos dejaban para siempre de una forma terrible y violenta y cualquier acto que reafirme nuestro rechazo a esta situación, demostrará que no queremos volver a pasar por situaciones similares, porque el desgarro que dejan en la sociedad, resulta muy difícil de poder superar, sobre todo pensando en esas familias, cuya vida queda marcada para siempre por estos sucesos

Todas las manifestaciones en contra de la violencia, adquieren todo el sentido que cada uno le queramos dar, muchas veces tan solo con nuestra presencia en los actos que se programan, sirve para mostrar ese rechazo tan rotundo que deseamos expresar y cuanto más protestemos levantando la voz o en multitudinarios silencios, estaremos contribuyendo a sensibilizar sobre una situación que no debe volver a producirse.

Ayer por la mañana, La Fundación Leticia Rosino, ha colocado en la Plaza Mayor de Tábara, unos carteles con mensajes contra la vivencia, algo que se da por sentado, pero que a veces, es conveniente recordarlo constantemente y si estos paneles sirven para el fin que han sido concebidos, representará un paso más, en nuestro grito unánime contra esta lacra que la sociedad ha contraído.

En Tábara, estos paneles, contarán con un doble objetivo, porque además del mensaje que cada uno de ellos recoge en contra de la vivencia, seguro que la mayoría de los vecinos que se detengan delante de ellos, también recordarán a dos hijas de este pueblo que nos han dejado cuando se encontraban en lo mejor de sus vidas, con un futuro esperanzador.

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