almeida – 12 de abril de 2014.

Los peregrinos que llegan al albergue de Tábara, nos muestran su descontento con algunos tramos que se han encontrado etapas antes en los que es preciso tomar alguna medida para mejorarlos y evitar los problemas que están teniendo.

Quienes vienen recorriendo la vía de la  Plata y optan por continuar su peregrinación por el Camino Sanabrés, antes de dejar aquella, tienen dos tramos que es preciso mejorar de una forma importante y urgente para evitar que cuando menos lo esperemos ocurra alguno de esos incidentes que tengamos que lamentar.

En el poco tiempo que llevamos en el albergue de Tábara, los responsables de este albergue gestionado por la  Asociación “El Espíritu de Santi”, nos hemos desplazado para comprobar personalmente cuanto nos decían los peregrinos y hemos comprobado que todas las quejas que se han ido presentando están justificadas plenamente.

Las obras de la autovía y del trazado del Ave, han alterado el Camino de una forma sustancial, convirtiendo este último tramo en una zona peligrosa para los peregrinos que ven como las señales que vienen siguiendo desaparecen y en muchos casos se deben guiar únicamente por su intuición.

Somos concientes que las mejoras en las infraestructuras son necesarias para el desarrollo de los pueblos. Pero estamos hablando de un Camino que es “Itinerario Cultural Europeo” y antes de acometer estas obras debería haber tenido el tratamiento que se merece con un estudio de impacto sobre el Camino, ofreciendo alternativas en las que los peregrinos no tengan las dudas que ahora les surgen y sobre todo no encontrarse con laberintos en los que no encuentran salida.

Para aquellos que están haciendo su Camino o planifican hacerlo próximamente y tengan la ocasión de leer estas líneas, les vamos a informar de esos lugares en los que deben tomar las precauciones necesarias para afrontar con garantías su camino. Estas anomalías las hemos puesto en conocimiento de las hospitaleras del albergue de Zamora, pero no todos los peregrinos hacen parada en este albergue por lo que toda la difusión que se le pueda dar, creemos que es importante.

El primero de estos puntos a mejorar, se encuentra a pocos kilómetros de Montamarta. Antes de llegar a la desviación de la carretera que conduce a Puebla de Sanabria y Orense, el Camino literalmente se encuentra cortado y se impide a los peregrinos continuar por el. unas mallas de plástico naranja, advierten que el Camino se encuentra cortado y los peregrinos deben hacer un importante tramo a través de la carretera N-630.

El intenso trafico que soporta esta carretera con el paso constante de camiones de gran tonelaje, lo convierte en especialmente peligroso y durante bastante tiempo, los peregrinos deben convivir con los camiones hasta llegar a Riego.

Otro de los puntos en los que no se ha tenido en cuenta a los peregrinos es cuando estos salen de Riego en dirección a Granja de Moreruela. Después de estar caminando durante más de dos kilómetros, de repente, se encuentran con un talud de varios metros de altura, que les impide seguir adelante porque de nuevo las obras frenan su avance. En este lugar, los peregrinos no saben que hacer, porque tampoco encuentran ninguna señal que se lo diga, hay dos grandes flechas sobre una lona a ambos lados del Camino que venían siguiendo pero no tienen ningún sentido, una indica seguir hacia delante y la otra regresar de nuevo al pueblo, lo que supone haber estado caminando durante una hora y media en vano, haciendo esa etapa excesivamente dura.

Algunos optan por buscar la forma de salvar aquel corte en el camino, pero los días que llueve, el barro hace que sea prácticamente imposible salir con bien de aquella situación.

El último punto que deben tener en cuenta los peregrinos, no ocurre con frecuencia, únicamente cuando llueve y las aguas del Esla bajan crecidas, lo cual se puede ver fácilmente por la velocidad que llevan en el puente Quintos.

Nada más pasar el puente, se ofrece a los peregrinos dos opciones señaladas con flechas amarillas. La que les conduce hacia la izquierda, lo hace por un bonito sendero que en ocasiones va muy cercano al cauce del río, pero cuando ha llovido de forma abundante, el Camino se ve anegado por las aguas y hay que buscar senderos alternativos o dar la media vuelta y continuar caminando por la carretera.

Después de comprobar estas quejas justificadas de los peregrinos, hemos comprobado y fotografiado cada uno de los puntos que nos iban indicando y hemos solicitado una reunión con el Comisario de los Caminos de Castilla y León que es la persona que cuenta con competencias para solucionar estos problemas y esperamos que antes que comiencen a llegar en mayor número los peregrinos, estos, se encuentren solucionados como así hemos interpretado que se va a hacer después de  este primer contacto.

Mayo, es un mes en el que el número de peregrinos crece de una manera muy importante y para entonces, antes de tener que lamentar algún suceso importante, queremos que estos puntos se encuentren suficientemente seguros para que los peregrinos no tengan que saltárselos como ya se esta proponiendo desde algún lugar.

El sentido común debe imponerse y ese patrimonio que hemos heredado a través del tiempo, sepamos conservarlo y mantenerlo porque tenemos la obligación de hacerlo.