Los prometedores resultados del trabajo de investigación financiado por el Instituto de Estudios Zamoranos Florián de Ocampo acaban de publicarse en la prestigiosa revista internacional European Journal of Plant Pathology. Demuestran que puede utilizarse el control biológico para luchar contra estas enfermedades.

El Instituto de Estudios Zamoranos Florián de Ocampo (IEZFO) convoca anualmente sus Becas de Investigación, cuya finalidad es el estudio de aspectos culturales y sociales de gran relevancia en la provincia de Zamora. En su convocatoria del año 2019 (número XVII), uno de los proyectos seleccionados para su financiación estuvo titulado «Control biológico efectivo de las principales enfermedades del Garbanzo de Fuentesaúco: antagonismo directo y respuestas vegetales de defensa». Este trabajo de investigación fue desarrollado en 2019-2020 por el investigador Jorge Poveda Arias, con el fin de encontrar estrategias de control biológico que fuesen efectivas contra las enfermedades fúngicas que pueden afectar al cultivo del Garbanzo de Fuentesaúco.

La Indicación Geográfica Protegida (IGP) Garbanzo de Fuentesaúco incluye al garbanzo producido al sureste de la provincia de Zamora que consigue unos elevados estándares de calidad culinaria, debido a su gran tamaño, textura y sabor. El Garbanzo de Fuentesaúco no representa únicamente un producto de interés agronómico para una importante zona del sur de la provincia de Zamora, sino que también representa un importante bien cultural y social para todos los zamoranos, pues se ha declarado como una de las legumbres más reconocidas mundialmente a nivel gastronómico y la de mayor calidad dentro de los garbanzos. El cultivo de esta legumbre se ve afectado por varios patógenos durante todo su ciclo de vida, siendo algunos de los más importantes los hongos Fusarium oxysporum f. sp. ciceri y Ascochyta rabiei, que provocan la marchitez del garbanzo, al atacar a las raíces, y la rabia del garbanzo, al atacar a las hojas y vainas, respectivamente.

El proyecto de investigación llevado a cabo se ha basado en la utilización de diversas especies dentro del género de hongos beneficiosos Trichoderma como agentes de control biológico frente ambas enfermedades. Trichoderma incluye varias especies ampliamente utilizadas en agricultura como agentes de control biológico contra importantes enfermedades producidas por hongos. Mediante experimentos en laboratorio y en invernadero, con plantas y suelo de la IGP Garbanzo de Fuentesaúco, se ha podido determinar la gran capacidad de la especie denominada Trichoderma koningii para reducir el crecimiento de los hongos patógenos, la afectación de las plantas por ambas enfermedades y aumentar la formación de granos por las plantas inoculadas radicularmente. Estos importantes resultados acaban de ser publicados en la prestigiosa revista internacional European Journal of Plant Pathology, tras haber sido evaluados por expertos de varios países.

Un joven investigador, becario del IEZFO

El investigador que ha llevado a cabo el proyecto es un joven salmantino que desarrolla su carrera investigadora estudiando el uso de microorganismos beneficiosos en agricultura para reducir las enfermedades que atacan a los cultivos, las cuales pueden poner en grave riesgo la seguridad alimentaria. Jorge Poveda es Graduado en Biología por la Universidad de Salamanca, junto con una extensa formación de postgrado que incluye dos doctorados completos e independientes, gracias a los cuales obtuvo los grados de Doctor en Agrobiotecnología y Doctor en Ingeniería de Biosistemas. En la actualidad, el joven salmantino desarrolla su actividad científica y docente como Profesor Ayudante Doctor en la Universidad Pública de Navarra. Además, es beneficiario de una Beca de Investigación concedida por el IEZFO en la convocatoria del año 2020 (número XVIII), para desarrollar el proyecto «Uso de bacterias endófitas autóctonas en el control biológico de algunas de las principales enfermedades del Pimiento de Fresno-Benavente (IGP): protección en campo y post-cosecha».

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