El Parque Micológico denominado Montes del Noroeste Zamorano, acaba de ser declarado por la Junta de Castilla y León como el tercer parque micológico de Castilla y León, una nueva figura que ya ostentan otros dos parques en Soria y Salamanca y que ahora llega a Zamora. Afecta a once municipios y más de veintiuna mil hectáreas.

El Parque Micológico Montes del Noroeste Zamorano, con clave identificativa PMZA-50001, aglutina la superficie ocupada por el hasta ahora acotado micológico ZA-50.004, cuya titularidad es de los ayuntamientos de Asturianos, Peque, Brime de Sog, Espadañedo, Ferreruela de Tábara, Riofrío de Aliste, Santibañez de Vidriales, San Pedro de Ceque, San Vitero, Viñas de Aliste y Trabazos. En total, 21.326,02 hectáreas de hábitats productores de setas, mayoritariamente montes utilidad pública y en menor medida terrenos patrimoniales, que forman este Parque Micológico con un periodo de vigencia hasta el 14 de marzo de 2029.

La declaración del parque micológico contribuirá en mayor medida al logro de los objetivos establecidos inicialmente en el acotado para garantizar la persistencia del recurso micológico a través de una gestión ordenada y sostenible. También favorecerá un mejor desarrollo de la actividad económica, actual y potencial, de los aprovechamientos micológicos, siendo al mismo tiempo motor para el desarrollo rural en los municipios integrantes del Parque.

Para recolectar setas en los montes del Parque se seguirán los mismos criterios que existían en el Acotado Micológico «Montes de Zamora» antes de su declaración, por lo que no supondrá pérdida de derechos para los recolectores ni para los ayuntamientos propietarios de los montes. El aprovechamiento comercial y recreativo se regirá por un sistema de permisos similar al ya instaurado para el acotado y con los mismos precios, si bien se regula la posibilidad de realizar acciones divulgativas, educativas y científicas en el territorio del Parque.  Estos permisos de recolección se podrán adquirir en los puntos de expedición (ayuntamientos del Parque) o a través de la página Web  http://www.micocyl.es/.

Mediante esta iniciativa se pretende dar mayor visibilidad al recurso micológico de la provincia y favorecer el turismo micológico que ofrece un gran potencial en estos territorios. La ubicación privilegiada de esta área, ubicada  en el entorno de espacios protegidos  y singulares como la Reserva Regional de Caza de la Sierra de la Culebra, la Reserva Natural Fluvial Río Negro y afluentes, la Reserva de la Biosfera Transfronteriza Mesta Ibérica y en la Red Natural 2000 como Zona de Especial Conservación (ZEC)  y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), contribuyen a poner en valor el recurso micológico y a diversificar la oferta de turismo de naturaleza.

La Diputación de Zamora es pionera desde 2003 en la gestión del recurso micológico a través de proyectos y convenios de colaboración con numerosas entidades con los que ha conseguido elevar un recurso forestal, antes infravalorado, a un nivel de excelencia. Desde 2009 la institución provincial promueve, junto con la Junta de Castilla y León, la regulación del aprovechamiento micológico, la formación, el conocimiento científico y el fomento del sector micológico en general. Inicialmente, dentro del Proyecto Myas RC y posteriormente con el programa Micocyl (ambos gestionados por Cesefor), se ha procurado ordenar el aprovechamiento micológico en sus vertientes económica, fiscal y sanitaria para adaptar de forma progresiva la recolección y comercialización de setas silvestres a la normativa que finalmente implantó el Decreto 31/2017 de 5 de octubre, por el que se regula el Recurso Micológico Silvestre en Castilla y León.

La creación de Parques Micológicos es un escalón más en la gestión forestal de un recurso micológico que tiene especial relevancia en espacios micológicamente privilegiados como las áreas forestales de la provincia de Zamora. En estos territorios la riqueza micológica puede superar con creces a la  generada por el aprovechamiento maderero del bosque y aportar un mayor beneficio debido a la continuidad de rentas que produce la recolección anual. El concepto de gestión forestal y desarrollo rural adquiere aquí una nueva dimensión, donde los hongos tienen un singular protagonismo.

Artículo anteriorLa incertidumbre, un factor necesario para ser feliz
Artículo siguienteEL CENTRO DE EMERGENCIAS 1-1-2 DE CASTILLA Y LEÓN HA ATENDIDO 30 MILLONES DE LLAMADAS EN SUS 20 AÑOS DE HISTORIA Y HA MODERNIZADO SU TECNOLOGÍA HASTA OPERAR EN TIEMPO REAL