Existen muchas formas de manifestar nuestra repulsa contra la vivencia de género, cuantas más mejor y todas son válidas, si con ello conseguimos hacer patente esta repulsa, contra la lacra que cada vez más víctimas están padeciendo.

La iniciativa de la Diputación de Zamora en colaboración con el ayuntamiento de Tábara, de traer al auditorio Leticia Resino de Tábara a la banda de música de Zamora, ha sido una muy importante, donde se ha conseguido conjugar la música con la poesía, para mostrar ese rechazo visceral que muchos sentimos por ese goteo constante de víctimas, que nos abruma cada día a través de los medios de comunicación.

Para Paquita Gutiérrez, concejala de cultura del ayuntamiento de Tábara esta iniciativa que han coordinado a través de José Manuel de las CEAS, representa un acto importante para el pueblo de Tábara y espera que en un futuro, este tipo de actuaciones se prodiguen con más frecuencia, porque el auditorio que lleva el nombre de Leticia Resino, es el escenario idóneo para que la cultura musical se encuentre al alcance del pueblo.

Un grupo de 30 músicos dirigidos por Casimiro, han representado una docena de obras clásicas, en las que se intercalaba alguna pieza tradicional de la música española, así como fragmentos de algunas óperas consagradas.

Entre los 30 músicos, la mayoría de ellos muy jóvenes, destacaban un número importante de mujeres que a través de sus instrumentos de viento y metal, consiguieron ofrecer un concierto que resultó del agrado del auditorio que asistía a presenciarlo, como lo manifestaron los aplausos con que fue acogida cada interpretación.

Antes de interpretar cada pieza, Carmen leía un fragmento de algunos de los poetas que en sus versos, mostraban el valor que la mujer tiene en nuestra sociedad y como no podía ser de otra forma, se comenzó con un poema del poeta de este pueblo León Felipe:

Como ha de ser tu voz…

Ten una voz, mujer,

que pueda

decir mis versos

y pueda

volverme sin enojo, cuando sueñe

desde el cielo a la tierra…

Ten una voz, mujer,

que cuando me despierte no me hiera…

Ten una voz, mujer, que no haga daño

cuando me pregunte: ¿qué piensas?

Ten una voz, mujer,

que pueda

cuando yo esté contando

las estrellas

decirme de tal modo

¿qué cuentas?

que al volver hacia ti los ojos

crea

que pasé contando

de una estrella

a

otra estrella.

Ten una voz, mujer, que sea

cordial como mi verso

y clara como una estrella.

Como decíamos, ha sido una buena y acertada iniciativa que esperamos, que el deseo de Paquita Gutiérrez se acabe cumpliendo y podamos disfrutar de estas actuaciones con más asiduidad en el auditorio concebido para este tipo de manifestaciones.

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