• Ayer, Antonio José Ballesteros estuvo en Tábara explicando el lenguaje tan particular de las campanas que hay en las espadañas de nuestras iglesias y con este acto, se pretendía llamar la atención de esta provincia abandonada y de los luctuosos incendios que ha sufrido recientemente.

En estos tiempos resulta muy difícil imaginar que podemos estar incomunicados durante un breve espacio de tiempo, porque las nuevas tecnologías nos acercan cualquier rincón del mundo desde el sitio más remoto en que nos encontremos.

Sin embargo, hace tan solo unos pocos años, cuando no existían teléfonos móviles, las personas también se encontraban comunicadas, especialmente en los pueblos, a través del toque de las campanas ubicadas en las iglesias de cada pueblo que, cuando era necesario, lanzaban el mensaje que querían ofrecer a todos los vecinos, a través del lenguaje de las campanas.

Para la mayoría, este repique puede parecernos siempre igual y monótono, sin embargo, dependiendo del toque y la cadencia de sonido de la campana, pueden emitir hasta 30 tipos de mensajes diferentes.

Antonio José Ballesteros, un zamorano de Pajares de la Lampreana, es un amante de las tradiciones que hemos heredado de nuestros mayores y trata de conservarlos para los que vienen por detrás y eso, le ha llevado a convertirse en el presidente de la asociación cultural de campaneros zamoranos, que cuenta la actualidad con más de 140 socios.

Periódicamente, acuden allí donde se les requiere para ofrecer la singularidad de este patrimonio que no se debe perder y a través de explicaciones a los asistentes, les van informando de los diferentes toques religiosos y civiles que encierra cada uno de los tañidos de la campana.

El ámbito de esta asociación, se extiende principalmente a la provincia de Zamora y desde hace más de 15 años, participan en concursos, recitales y encuentros con compañeros campaneros por muchos pueblos de nuestra provincia y de otras comunidades cercanas.

El objetivo de esta asociación, es dar a conocer una nueva visión hacia las campanas y sus diferentes toques, para tratar de salvaguardar ese patrimonio inmaterial, que representan los repiques de las campanas tradicionales.

Desean iniciar en este arte a los más jóvenes de nuestros pueblos, para fomentar esa escuela y que, en un futuro, sean ellos los que mantengan viva esta tradición y a través de un calendario anual que se prepara, van realizando y transmitiendo el conocimiento que ellos tienen, así como el aprendizaje de las técnicas que hacen especial cada uno de los toques.

Realizan cursos específicos para compañeros, con el objetivo de reforzar la técnica y la seguridad, porque comprender el lenguaje de las campanas como un medio de comunicación, es una forma de tener permanentemente informada a la población y a la vez, mantener viva esa tradición que hemos heredado y que tan presente se encuentra nuestra historia y en la vida de nuestros mayores.

Uno de los objetivos de la asociación, es que la Unesco reconozca el lenguaje de las campanas, como un patrimonio inmaterial y para ello, en el próximo mes de noviembre, van a presentar toda la documentación en Madrid, al objeto de que se considere esta propuesta.

Esperamos que esta tradición se mantenga con el paso del tiempo y que, cada vez, seamos más los que sepamos interpretar el lenguaje que el repique de campanas trata de decirnos.

Galería de fotos: SAF

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